miércoles, 5 de junio de 2013

LA COCINA DE LA ESCRITURA

LA COCINA DE LA ESCRITURA
CASSANY DANIEL (1996)
Cassany secuencia los capítulos según las fases de escritura del texto. La cocina está estructurada siguiendo los pasos que el autor nos indica para elaborar un escrito. Por tanto, podemos dividir los dieciséis capítulos en tres bloques:
·         El primero (los primeros tres capítulos) corresponde a la fase de preescritura, donde Cassany muestra los pasos previos a la composición y redacción del texto: el concepto de legibilidad, el material adecuado o formas para empezar el proceso de escritura.
·         El segundo bloque, que ocupa hasta el capítulo 15, se encarga ya de la fase de escritura. Cassany sigue los pasos de la elaboración de un escrito: desde la lluvia de ideas y mapas conceptuales, pasando por la construcción de frases y párrafos, hasta la elección correcta de léxico, signos de puntuación, imágenes, etc.
·         Por último, el capítulo 16 está dedicado a la revisión del texto.
Cassany presenta conceptos  como
*legibilidad: grado de facilidad con que se puede leer, comprender y memorizar un escrito, la preferencia de un lenguaje que contribuya a una mayor legibilidad,
 procesos de composición: lo que piensa, hace y escribe un autor desde que se plantea escribir un texto hasta que acaba la versión definitiva.
 Enseguida se destaca el apartado de la escritura.
Momento de empezar a escribir:
1.     Poner  el escrito como respuesta a una circunstancia concreta y por ello “explorar las circunstancias”
2.    desarrollar un enunciado o mantener un diario personal.
3.    Presenta  mapas conceptuales, para ordenar ideas y hacer esquemas. Se usan sustantivos, adjetivos y verbos, como palabras clave.
4.    Lluvia de ideas (concentrarse en el tema y apuntar todo lo que se te ocurre en un papel sin tener en cuenta el orden o la gramática).
5.    las técnicas del cubo, que estudia las seis caras posibles de un tema a partir de seis puntos de vista diferentes, o la estrella, derivada de la fórmula periodística de las noticias (quién, cómo, cuándo...).
6.    Otras técnicas son desenmascarar las palabras clave (con alta carga informativa), la escritura libre, acabar las frases como lo más importante es..., o llevar siempre a mano un cuaderno y tomar notas de todo cuanto se te ocurra.
Enseguida esta la fase de redacción se divide en tres apartados: uno teórico, en el que destacan las faltas que solemos cometer y un truco (poner título o resumir el tema de cada párrafo), y dos prácticos, con ejemplos comentados y estropeados .
Enseguida esta la construcción de la frase. se recomienda brevedad, las frases largas son más dificiles de leer, capítulo resultan excesivos). Después se dedica a la sintaxis de la frase y sus incisos y ofrece algunas indicaciones: limitar los incisos, evitar lo irrelevante y unir las palabras relacionadas. Otras cuestiones son la ordenación interna de la frase y la selección sintáctica (algunas construcciones son más claras que otras). Más indicaciones a seguir: no esconder a los protagonistas de las acciones mediante construcciones impersonales, no abusar del estilo nominal, limitar los gerundios, evitar las negaciones y buscar un estilo activo.
Al final, se enlistan las  incorrecciones.
·         Solecismos. Faltas contra la normativa de la lengua: barbarismos léxicos, frases incoherentes, ausencia de concordancia...
o    Silepsis. Concordancia de significado pero no de forma.
o    Anacolut. Frases inacabadas o en las que la segundada parte no acompaña a la primera.
o    Anantapodoton. Sólo se expone uno de los dos elementos correlativos.
o    Zeugma. Adjetivo o verbo que concuerda con una palabra y se refiere también a otra anterior.
o    Pleonasmo. Uso de más palabras de las necesarias para expresar una idea.
Otros defectos son la anfibología (ambigüedad), cacofonía, los tics personales...
Para completar una buena fase de composición y redacción. se debe  transformar en reglas para seleccionar vocabulario:
·         No repetir.
·         Evitar muletillas y comodines.
·         Preferencia de palabras concretas, sencillas, cortas y populares.
·         Evitar verbos predicativos.
·         Vigilar los adverbios en -mente. Vigilar los adverbios en -mente.
·         Utilizar marcadores textuales., un cuadro completo y útil de marcadores.
Enseguida está dedicado a la cohesión textual. Está compuesto en su mayoría por ejemplos y ejercicios y en la introducción se destaca la anáfora como elemento más importante. El objetivo es evitar las repeticiones pero garantizando la comprensión: “un ahorro excesivo provoca vacíos de significado y desconcierto, pero la reiteración sistemática de las mismas palabras recarga la narración y le quita vigor”.
Otro punto importantes son los signos de puntuación, las funciones (estructurar el texto, delimitar la frase, remarcar ideas,...), la jerarquía de los signos (los más importantes son el punto y seguido y la coma), por último es la  entonación.
Los recursos retóricos que destacan son:
·         Punto de vista. Adoptar el punto de vista del lector.
·         Concreción. Los hechos concretos son más comprensibles y atractivos.
·         Personalización. El tono personal es más interesante.
·         Prosa coloreada: salidas de tono, cambios de ritmo, humor, ironía,...
·         Decir y mostrar. Describir información desde una óptica personal. Desplazar una información secundaria y autónoma del conjunto
·         Piezas. Desplazar una información secundaria y autónoma del conjunto y presentarla como complemento del texto principal.
Otro capítulo habla de la imagen impresa: “buscar el diseño más eficiente de la página blanca, buscar la manera más fácil de presentar la imagen del texto a los ojos”.
Está dividido en tres apartados:
·  Ojos e imágenes. Las páginas escritas son como imágenes y la publicidad y el periodismo son los ámbitos que más han desarrollado el “potencial comunicativo no verbal de la imagen impresa”.
·  La imagen organizada. La imagen de la página es la primera impresión y gracias a los programas informáticos disponemos de muchas posibilidades, así que Cassany nos propone unas cuantas reglas para organizar la página.
·  Señales para leer. Podemos ayudar a leer al lector mediante una serie de recursos que el autor distribuye en un cuadro dividiéndolos en:
o    Señales de anticipación. Avisan de todo lo que habrá en el texto.
o    Señales de resumen. Recuerdan qué ha sido lo más importante.
o    Señales visuales. Resaltan fragmentos con medios no verbales.
o    Señales verbales. Apuntalan el desarrollo de la lectura con información lingüística.
Así, llegamos al tercer bloque de la cocina, el último capítulo, la fase de revisión.
Cassny comienza diciendo que no está convencido de dejar este capítulo a l final del libro porque quiere eliminar el prejuicio de que la revisión sólo debe hacerse al final. A continuación nos explica la diferencia entra la revisión de un experto y de un aprendiz (“en ningún otro proceso de redacción se nota tanto la diferencia”) mediante una analogía con la pintura: los aprendices dan una capa de pintura a la prosa, pero los experto reconstruyen el texto desde sus fundamentos. Además adjunta un esquema en el que establece las diferentes técnicas de los dos grupos.
De esta forma, viendo la forma de trabajar de los expertos, nos damos cuenta de cuál es la revisión ideal. Antes de acabar afirma: “revisar consiste en mucho más que una técnica o una supervisión final del texto: implica una actitud determinada de la escritura y una manera de trabajar. Y, finalmente, nos propone una lista de preguntas para revisar y tener en cuenta todos los aspectos del texto, ya trabajados a lo largo de la cocina: enfoque del escrito, ideas e información, estructura, párrafos, frases,palabras, puntuación, nivel de formalidad, recursos retóricos y presentación.
Por último Cassany nos ofrece en el cierre del libro un decálogo de la redacción que recoge los consejos más importantes que han ido surgiendo en el libro, que pueden resumirse así y en los que después Cassany profundiza:
·         No tengas prisa.
·         Utiliza el papel como soporte.
·         Emborrona.
·         Piensa en tu audiencia.
·         Deja la gramática para el final.
·         Fíjate en los párrafos.
·         Repasa la prosa frase por frase.
·         Ayuda al lector a leer.
·         Deja reposar tu escrito.
5
·         Primera parte: Resumen por capítulos y exposición de ideas......................................p. 2
·         Segunda parte: Recensión periodística........................................................................p. 6
Bibliografía....................................................................................................................p.

El ABC de la tarea docente: currículum y enseñanza

El ABC de la tarea docente: currículum y enseñanza
Gvirzt, Silvina y Palamidessi, Mariano.


La calificación define un lugar, un valor o un precio socialmente reconocido para el individuo o la cosa evaluada. Calificar: Dar o poner una nota a un alumno.

La evaluación que se realiza en las instituciones educativas, la decisión puede estar relacionada con la acreditación.

Acreditación: Credencial, documento que acredita a una persona.
Esta acreditación, este acto de dar fe o seguridad a otros acerca de la autoridad o de las
cualidades o las capacidades de una persona lleva a su promoción:

Promoción: Conjunto de individuos que al mismo tiempo han obtenido un grado, título, empleo: ése es de mi promoción. // Acción de promover //Ascenso a un nivel de vida superior.”
Promover: Elevar a una persona a una dignidad.

Evaluar es una acción que supone el ejercicio de un poder; el poder del evaluador. El que
evalúa es reconocido como una autoridad capaz de preguntar, inspeccionar, examinar, valorar, calificar, jerarquizar personas y cosas; puede ser  un docente. Evaluar se trata de sopesar y valorar pruebas, calificar a un individuo y tomar una decisión respecto de su situación.
Evaluar es establecer un juicio acerca de una cosa o persona. El evaluador no
es un mero analizador de datos sino alguien que juzga, que toma una decisión. No por casualidad la evaluación escolar se relaciona muy menudo con el poder de premiar, castigar o vigilar.

La evaluación en la enseñanza es una práctica pedagógica muy vieja. Mucho antes de que hubiera una institución escolar, la educación contaba con formas específicas para evaluar los saberes y las conductas de las personas.

 Algunos historiadores, sostienen que la evaluación formó parte de las primeras formas de institucionalización de la educación. Pero además de ser una práctica casi tan antigua como el propio fenómeno educativo, la evaluación es una práctica muy difundida y de uso
diario en los sistemas escolares en la actualidad.
Ejemplo: un profesor que observa un recreo puede estar evaluando, un maestro que conversa con un alumno puede estar evaluándolo, cuando un directivo toma una prueba oral o escrita está evaluando.



Los instrumentos utilizados para la evaluación son muchos y muy variados; también son
muchos y muy diversos los sujetos/actores de la institución escolar que pueden ser evaluados.
 Los maestros también son evaluados y, con ellos, toda la institución escolar.
Básicamente, la evaluación en educación se relaciona con la producción de un juicio en función de cuatro tipos de decisiones:
1. respecto de los individuos (conocer sus necesidades o capacidades, juzgar sus méritos en función de procesos de selección y agrupamiento, aprobación de un curso o nivel, etc);
2. respecto del mejoramiento de la enseñanza (adecuación de los materiales, utilidad o eficacia de las estrategias de enseñanza o de la organización y secuencia de contenidos, etc),
3. respecto de la institución escolar (analizar la calidad de los contenidos impartidos en una escuela, etc) y
4. respecto de política y administración del sistema escolar (analizar la calidad de una escuela, evaluar el desempeño profesional de un docente, conocer el rendimiento académico de los egresados, etc).

 La evaluación se identifica, prácticamente, con la medición.
 Medición: es un proceso para determinar el grado o amplitud de alguna característica asociada con algún objeto o persona.
Evaluación: es el acto de comparar una medida con un estándar y emitir el juicio
basado en la comparación.

Una prueba es siempre una medición de una característica deseable. Planteamos una situación o un problema y consignamos una respuesta. La forma o amplitud de la respuesta proporciona la base para la medición. Por lo tanto, cuando decimos que respondió correctamente siete de las diez preguntas', estamos consignando la amplitud de su habilidad para responder esa clase de preguntas o problemas.

Empleamos una prueba como instrumento para medir. Por otra parte, cuando decimos 'aprobó', 'falló', 'no está empleando todas sus capacidades' , 'es bueno', estamos haciendo evaluaciones. Hemos comparado los resultados de la medición con un estándar (real o imaginario, estable o cambiante) y hemos emitido un juicio.


Las pruebas o test son los instrumentos utilizados para medir si un aprendiz ha alcanzado un objetivo.

ALFABETIZACION: TEORIA Y PRACTICA

ALFABETIZACION: TEORIA Y PRACTICA
EMILIA FERREIRO
1.La practica del dictado en el primer año escolar.
Saber copiar,y escribir el dictado es una de las habilidades mas antiguas.
Observacion del dictado escolar:  analizar los factores que pueden dificultar en el aprendizaje.Se utilizaba un registro manual complementado por una grabacion.El foco del observador era el maestro aunque en algunos casos fueron los alumnos.las obsrervaciones se realizan en gtres momentos del ciclo escoalr: oct-nov, ene-feb-, abr-mayo.las observaciones se centraron en actividades de lectura y escritura.
Analisis de los datos:
a)introduccion: la maestra indica poner  fecha, nombre del niño y numerar renglones,
b)presentacion: dictado usando la oracion completa o fragmentada.
c)repeticion: presentacion del texto anterior, usando la repeticion y el silabeo.
d)instrucciones : la maestra dice como escribir ejemplo, para decir la “g”, señala la del ganchito.
e) informacion: informacion intercalada con el dictado.
f)correcciones individuales, estimulaciones: cualquier tipo de intervencion en el transcurso del dictado
Estructura del dictado:la maestra da una serie de instrucciones, usa el dictado con repeticiones del texto,da instrucciones graficas u ortograficas.
 Las instrucciones y su relacion con el contenido del  dictado:consiste en indicar la pertenencia de una letra a una palabra, ejemplo la “v” de vaca. Tambien se da la relacion de palabras. Usa instrucciones como, dejen un cuadrito.
El contenido del dictado y su modo de presentacion: introduccion a relatos o historias pequeñas. Pueden ser enunciados, palabras aisladas, silabas, Se usa un listado de palabras para la lectura: lalo, sopa, etc.
Algunas observaciones sobre el producto del dictado:  a pesar de los esfuerzos de la maestra por evitar los errores ortograficos en la escritura, los niños pasan por su propio filtro de asimilacion y esto lleva a producciones diferentes entre los niños.

ESTE LIBRO SEÑALA COMO ENSEÑAR A UN NIÑO DE PRIMER AÑO A ADQUIRIR EL PROCESO DE LA LECTOESCRITURA.

Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario

Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario
Delia Lerner

Leer y escribir, función esencial de la escolaridad obligatoria.
Enseñar a leer y escribir es un desafío que trasciende ampliamente la alfabetización en sentido estricto.

El desafío que hoy enfrenta la escuela es el de incorporar a todos los alumnos a la cultura de lo escrito, es el de lograr que todos sus ex-alumnos lleguen a ser miembros plenos de la comunidad de lectores y escritores.

Para concretar el propósito de formar a todos los alumnos como practicantes de la cultura escrita, es necesario reconceptualizar el objeto de enseñanza, es necesario construirlo tomando como referencia fundamental las prácticas sociales de lectura y escritura.

Lo necesario es hacer de la escuela una comunidad de escritores que producen sus propios textos para dar a conocer sus ideas, para informar sobre hechos que los destinatarios necesitan o deben conocer, para incitar a sus lectores a emprender acciones que consideran valiosas, para convencerlos de la validez de los puntos de vista o las propuestas que intentan promover, para protestar o reclamar, para compartir con los demás una bella frase o un buen escrito, a  para intrigar o hacer reír...

Lo necesario es hacer de la escuela un ámbito donde lectura y escritura sean prácticas vivas y vitales, donde leer y escribir sean instrumentos poderosos que permiten repensar el mundo y reorganizar el propio pensamiento, donde interpretar y producir textos sean derechos que es legítimo ejercer y responsabilidades que es necesario asumir.

Finalmente, es posible crear un nuevo equilibrio entre la enseñanza y el control, intentando evitar que éste prevalezca sobre aquella, Cuando hay que elegir entre lo que es necesario para que los niños aprendan lo que es necesario para controlar el aprendizaje, parece imprescindible optar por el aprendizaje.


Se trata de abrir espacios para que los alumnos, además de leer profundamente ciertos textos, puedan leer otros muchos -puedan llevar a cabo en la escuela esa práctica extensiva de la lectura que caracteriza a nuestra época saturada de información; se trata de dar un lugar importante a la lectura para sí mismo, aunque no sea posible para el maestro evaluar la comprensión de todo lo que han leído; se trata también de compartir la función evaluadora, brindando a los alumnos oportunidades de auto controlar lo que están comprendiendo al leer y de generar estrategias para leer cada vez mejor, aunque esto haga más difícil conocer los aciertos o errores producidos en su primera lectura; se trata de delegar (provisoriamente) en los niños la responsabilidad de revisar sus escritos, permitiendo así que se enfrenten con problemas de escritura que no podrían descubrir si el rol de corrector fuera asumido siempre por el docente...

PLAN DE ESTUDIOS 2011

12 PRINCIPIOS PEDAGOGICOS
1. Centrar la atención en los estudiantes.
2. Planificar para potenciar el aprendizaje.
3. Generar ambientes de aprendizaje.
4. Trabajar en colaboración.
5. Poner énfasis en el desarrollo de competencias, estándares y aprendizajes esperados.
6. Usar materiales educativos para favorecer el aprendizaje.
7. Evaluar para aprender.
8. Favorecer la inclusión para atender la diversidad.
9. Incorporar temas de relevancia social.
10. Renovar el pacto entre el estudiante, docente, familia y escuela.
11. Reorientar el liderazgo.
12. Tutoría y asesoría académica.
5 COMPETENCIAS PARA LA VIDA
1.Para el aprendizaje permanente
2. Para el manejo de la información.
3. Para el manejo de situaciones.
4. Para la convivencia.
5. Para la vida en sociedad.
PERFIL DE EGRESO
El alumno:
*Deberá usar el lenguaje para comunicarse e interactuar.
*Identifique problemas, emite juicios y propone soluciones.
*Busca , analiza, evalúa, y utiliza la información.
*Toma decisiones individuales y colectivas.
*Conoce los derechos humanos y actúa con responsabilidad.
*Practica la interculturalidad.
*Conoce y valora sus potencialidades.-
*Promueve el cuidado de la salud y del ambiente.
*Aprovecha los recursos tecnológicos para comunicarse y construir conocimiento.
*Es capaz de expresarse artísticamente.

VARIOS
-Mapa curricular
-marcos curriculares para la educación indígena.
-Paramentos curriculares para la educación indígena.
-


GESTIÓN PARA EL DESARROLLO DE HABILIDADES DIGITALES
1. Utilizar herramientas  y recursos digitales para el conocimiento.
2. Aplicar conocimientos como nuevas ideas, productos y procesos.
3. Explorar temas de interés, planificar y manejar investigaciones.
4. Utilizar correo electrónico, blogs, foros, redes sociales, sofwere.
5. Generar productos originales con el uso de las TICS.
6. Hacer uso ético y responsable de las herramientas.

GESTION EDUCATIVA Y DE LOS APRENDIZAJES
@ Gestión escolar.
@ Elementos y condiciones para la reforma de la gestión escolar.
@ Gestión de la asesoría académica de la escuela.
@modelos de gestión específicos para cada contexto.
@ Gestión para avanzar a una escuela de tiempo completo.
@ Gestión del tiempo en jornada ampliada.
@ Gestión del tiempo en escuelas de medio tiempo.

APRENDIZAJES ESPERADOS
PISA, como un referente (programa para la evaluación internacional del entorno.de alumnos de la OCDE.)Es un consenso mundial educativo a partir de tres campos:
1La lectura como habilidad superior.
2 El pensamiento abstracto y complejo.
3 El conocimiento del objetivo

ESTANDARES CURRICULARES
Expresan lo que los alumnos deben saber y ser capaces de hacer en los cuatro periodos escolares.

Se mencionan estándares en distintas áreas:
Estándares de español,
Estándares nacionales de habilidad lectora,
Estándares de segunda lengua,
Estándares de matemáticas, Estándares de ciencias,   Estándares de habilidades digitales. 
T � n = �9 H- IOS
-Mapa curricular
-marcos curriculares para la educación indígena.
-Paramentos curriculares para la educación indígena.
-


La Evaluación en Educación en Valores (Chile)

La Evaluación en Educación en Valores
Eliana Aldea López
Consejera Educacional y Vocacional
Coordinadora de Programa: Educación en Valores
I. Municipalidad de Chillán-Chile
La evaluación es un proceso que proporciona información para hacer los ajustes necesarios en el proceso de enseñanza y buscar apoyo para el progreso educativo. Es un compromiso por revisar colegiadamente la práctica educativa, compartiendo valores y actitudes que se convierten en referente de la acción educativa y de la propia evaluación del progreso en los alumnos y alumnas.
Evaluar es una tarea muy delicada y compleja; al evaluar, se pone en juego un conjunto de actitudes, predisposiciones e inclusive prejuicios que deben ser considerados con el mayor equilibrio posible.
La complejidad de la evaluación reside en el conjunto de factores personales, familiares y ambientales que inciden en el rendimiento escolar y en el conjunto de componentes personales y profesionales del profesorado, que contribuye a que su tarea evaluadora sea equilibrada. Esto es más importante al evaluar aprendizajes de actitudes, valores y normas.
La evaluación ha de ser motivadora y debe generar actitudes de superación y aumento progresivo de autoestima. Debe contribuir a que el educando conozca sus limitaciones y debe ofrecer pautas para superarlas.
Si se educa en valores es porque se espera que puedan ser modificados, como consecuencia de la acción educativa.
La evaluación implica juzgar en qué medida están siendo incorporados los valores y actitudes que se promueven, no para calificar, sino para planificar y decidir qué nuevas acciones educativas se han de adoptar.
Existe una triple concepción de los contenidos que se deben evaluar: conceptual, procedimental y actitudinal.
En los contenidos conceptuales, como hechos, conceptos y principios, se espera lograr aprendizajes memorísticos, de relación y comprensión. El criterio de evaluación es elsaber.
En los contenidos procedimentales, es decir, uso de distintas acciones y estrategias para alcanzar metas, se busca el aprendizaje en conocimientos y uso de habilidades. Se evalúa el saber hacer.
En los contenidos actitudinales, como actitudes, valores y normas, se busca lograr una predisposición a actuar de una forma aceptada socialmente. Se evalúa el valorar.
Pese a la triple perspectiva de los contenidos de enseñanza, no significa que todo contenido tenga que ser tratado en las tres categorías, sino que permite la reflexión en el profesorado sobre las distintas dimensiones de los contenidos y decidir el enfoque al enseñarlos y el uso de la estrategia más adecuada.
Una de las mayores dificultades de la evaluación en la educación en valores es el desconcierto que plantea la imposibilidad de evaluarlos, debido a que los valores se entienden como personales y, además, por el temor a los efectos de una evaluación negativa en ausencia de medidas de optimización.
Los criterios de aprendizaje de valores, normas y actitudes se pueden explicitar: aprender un valor significa que se es capaz de regular el propio comportamiento de acuerdo con el principio normativo que dicho valor estipula; aprender una norma significa que se es capaz de comportarse de acuerdo con la misma; aprender una actitud significa mostrar una tendencia consistente y persistente a comportarse de una determinada manera ante diferentes clases de situaciones, objetos, sucesos o personas. Esta definición permite formular los objetivos relativos a valores, normas y actitudes y, por lo tanto, los resultados de aprendizaje.
Son diversos los objetivos que, consensuados por el equipo de profesores, proporcionan una evaluación asertiva respecto al desarrollo moral de los alumnos y alumnas.
En general, los objetivos pretenden atender a las diferentes manifestaciones de alumnos y alumnas con un modelo sistemático y regular de evaluación continua, diferenciando las dimensiones para lograr un óptimo desarrollo moral según el momento evolutivo de cada uno. Por otra parte, permiten informar sobre logros obtenidos y ofrecer alternativas para mejorar aquellas áreas que necesiten refuerzo. Contribuyen en el perfeccionamiento del PEI y, finalmente, facilitan la colaboración entre la familia y la escuela, especialmente en los objetivos difíciles de alcanzar en el ámbito de los valores y de la convivencia.
El proceso de evaluación debe tener presente que el desarrollo de las dimensiones de la personalidad moral, como autoconocimiento, autonomía y autorregulación, capacidades de diálogo, capacidad para transformar el entorno, comprensión crítica, empatía y perspectiva social, habilidades sociales y razonamiento moral, requiere considerar la capacidad cognitiva de los alumnos y alumnas que les permitan alcanzar niveles superiores de juicio moral y la adquisición de información sobre temas conflictivos para conocer diversidad de opciones, opiniones y razonamiento.
Conviene diferenciar la evaluación de los aprendizajes relativos a contenidos informativos, de los procedimentales y actitudinales. Para contenidos informativos es más recomendable usar la evaluación en términos de producto o resultado; para procedimientos y actitudes es más adecuado combinar la evaluación en términos de productos o resultados con las formas de proceder o desempeños.
Es más fácil evaluar conductas que rasgos, debido a que en éstas es posible introducir indicadores que hagan más eficaz la evaluación.
Es conveniente una combinación de evaluación de desempeño y conductas para contenidos procedimentales y actitudinales de carácter individual y, evaluación de resultado y conductas para contenidos informativos, procedimentales y actitudinales de carácter social y convivencial.
Éste es el mejor modelo porque conduce a un marco de referencia común para todos los evaluadores, qué se quiere evaluar y cómo se valora, qué se quiere conseguir en la educación en valores.
Teniendo claro el sentido de la evaluación (el para qué), se puede pensar en qué métodos o técnicas usar (el qué o cómo evaluar).
Evaluar es juzgar en qué medida están siendo incorporados los valores y las actitudes que se han de promover.
La evaluación no trata de cuantificar sino de investigar el progreso de la acción educativa que se lleva a cabo y su incidencia en el desarrollo y construcción moral de los alumnos y alumnas, por ello, interesa más el para qué evaluar, que el qué evaluar o el cómo evaluar.
Para evaluar las dimensiones de la personalidad moral se sugiere usar los indicadores críticos que corresponden a las conductas observadas. Estos permiten identificar y descubrir comportamientos específicos que estén claramente relacionados con los objetivos finales que se desea lograr en función de cada dimensión, de acuerdo con el momento evolutivo de los alumnos y alumnas.
Las conductas que se seleccionen como indicadores críticos deben corresponder a aquellas actividades esenciales que marcan claras diferencias entre el éxito y el fracaso y deben ser consensuadas por el conjunto de profesores de cada escuela.
La evaluación requiere un proceso sistemático que implica aplicar principios, métodos e instrumentos que permitan aumentar la objetividad. Los métodos y técnicas de evaluación dependen del sentido y la forma que se dé a la evaluación, deben ser fiables y válidos, deben reunir el punto de vista del profesor, alumnos y alumnas y otros profesores, debe contribuir al mejoramiento de la práctica docente, considerada como el verdadero contexto formativo en actitudes y valores.
Metodologías observacionales y narrativas
La observación sistemática es el instrumento fundamental para evaluar las actitudes. No sólo es observar, sino crear situaciones que sean educativas en sí para los valores que se quiere promover.
A través de la observación sistemática se recogen datos para su posterior interpretación y análisis:
a) Registro anecdótico: son registros de incidentes o anécdotas que manifiestan una actitud o comportamiento representativo, significativo o nuevo. Permiten observar las acciones y actitudes en el contexto natural en que suceden.
b) Escalas de observación: se constata la presencia o ausencia de un determinado rasgo, como también su intensidad mediante una escala gráfica, categórica o numérica.
c) Listas de control: se observa la presencia o ausencia de un determinado rasgo de conducta.
d) Pautas de observación: presentan un conjunto de indicadores o pautas, son abiertas y permiten detectar las necesidades educativas de cada alumno o alumna.
e) Observador externo: la realiza otro agente educativo, evitando la subjetividad del propio evaluador.
f) Diario de clase: al escribirlo día a día refleja una reflexión y da significado a los hechos sucedidos, además, permite revisar la propia acción docente.
Técnicas no observacionales
Las escalas de actitudes y de valores son instrumentos de carácter cuantitativo, en sí son insuficientes y requieren ser complementadas con otros medios. Son sofisticadas y no siempre útiles para proporcionar información.
Intercambios orales con alumnos y alumnas
a) Entrevistas: es uno de los medios más efectivos para obtener información y aumentar la comprensión de las experiencias y acciones individuales. Permite expresar creencias, expectativas, actitudes, opiniones o razonar de modo justificativo respecto a una determinada acción.
b) Debates, asambleas y otros medios: los debates, asambleas, juegos, simulación, role-playing, excursiones, etc., crean situaciones en las que se intercambian y coordinan puntos de vista en y con el grupo, fomentando una mentalidad crítica e indagadora, con formas de trabajo cooperativas, en las que la participación de todos ayude a descubrir normas, mediante el diálogo y las aportaciones mutuas de razones.
Estas situaciones de interacción ofrecen contextos y situaciones adecuadas para observar la manifestación y la progresiva incorporación o consolidación de actitudes, valores y normas a la vida cotidiana.
Cuando existen valores y actitudes consensuadas y promovidas conjuntamente con el profesorado, la educación en valores alcanza su pleno sentido. Los valores, actitudes y normas son primariamente vividos en el establecimiento educacional, en el clima organizacional y, luego, enseñados.
Bibliografía
·                     Buxarrais, M. Rosa; Martínez, Miquel; Puig, Josep; Trilla, Jaume: “La Educación Moral en Primaria y Secundaria”, Madrid, Edelvives y Centro de Publicaciones del MEC, 1990.

·                     Bolívar, Antonio: “La Evaluación de Valores y Actitudes”, Madrid, Anaya, 1998