miércoles, 31 de julio de 2013

Crisis y nuevos sujetos en educación

Crisis y nuevos sujetos en educación
La lucha por resignificar la práctica docente
En la pugna por conservar el modelo capitalista está perdiendo razón de ser la educación ante un proceso global de afectación desestructuralizante, se hace el llamado a reestructurar la práctica educativa en México, a resignificar la tarea del magisterio.
El gremio magisterial está fraccionado en dos partes desiguales: una  parte conocedora del problema de afectación y la otra gran parte desconocedora de dicha cuestión,  la cual continúa laborando con las mismas herramientas adquiridas con el sistema anterior y sin buscar cambiar o innovar su práctica.
Con la modernización educativa no se modernizó el maestro, sólo dio continuidad al mismo proceso de trabajo en el aula que ya tenía establecido.
Se aborda el problema de que los docentes no actualizados están en riesgo de quedar pasivos, resentidos, incapacitados y rezagados.
Se habla del riesgo de desaparición de los términos escuela, maestro, profesión docente… en el avance de las tecnologías. Creando conceptos que llevan a la práctica de una educación individualista, casera, digital,(ejemplo el joven de 16 años que ya tiene una licenciatura en psicología.
Los maestros necesitamos resignificar la práctica, actualizar, innovar, ser creativos; pero sobre todo ser y estar unidos y arraigar en nuestros planteles para una colegialidad democrática. Como personas activas en el proceso educativo.

puntos básicos... conferencia Shirley Steinberg

        EL AMOR RADICAL
La pedagogía crítica hoy
La pedagogía crítica es una forma de vida, amor radical y acción
El proyecto de escuela Freire

 Reconceptualiza las revoluciones de la ira y la fuerza en formas espirituales, amorosas y radicales de enseñanza y aprendizaje.
El amor radical nos invita a entender nuestras raíces, a AMARNOS individualmente;
El personal docente debe apoyarse, estar con los AMIGOS personal y profesionalmente.  Debe estar disponible para los estudiantes: propios y ajenos.
COMPRENDER

El poder del Positivismo
La importancia del concepto
La complejidad

PARA RESISTIR EL PODER DOMINANTE

¿Somos profesionales críticos?


cita textual comentada

Jurjo, T. S. (2001). La privatización de la Educación. En T. S. Jurjo, La educación en tiempos del Neoliberalismo (primera ed., pág. 225). Madrid, España: Morata.

v  CITA TEXTUAL COMENTADA

Por lo tanto, las políticas educativas neoliberales cierran la espiral de aspiraciones a los desfavorecidos económicamente; realizando la polarización de colegios para ricos y escuelas para pobres, provocando sociedades desvertebradas y mayores distancias económicas entre ellas.”   (Jurjo, 2001) p.84

Como se puede apreciar a simple vista en esta cita de Jurjo Torres, la política neoliberal propugna una división de clase sociales, donde el pueblo quede al margen de las cosas elitistas, educación, cultura, empleo, progreso, …dentro del marco elemental de la educación, en las escuelas públicas no se tiene la infraestructura, ni el apoyo suficiente de parte del gobierno para adquirir una conciencia cultural igual a la ofertada por los colegios particulares, incluso se restringen los permisos de visitas escolares a lugares de interés cultural.

Las oportunidades de igualdad están marcadas muy bien definidas, ya lo dice el texto,, colegios para ricos, escuelas para pobres… Benito Juaréz García surgió de una población rural, no llegó a asistir a colegios particulares en el inicio de su formación y sin embargo fue Dirigente de nuestra nación, así como él hay muchos personajes distinguidos en nuestra historia; hace falta que el maestro profesional, tome en sus manos el estandarte de cultura y educación con equidad para sus grupos y avance dando su mayor esfuerzo, luchando desde su espacio y con las armas que tiene a la mano, las cuales son las mejores que puede manejar de forma consciente, con justicia y libertad social.

mi teoría epistemológica

MI PERCEPCIÓN DE LA PRÁCTICA DIARIA

INTRODUCCIÓN
Desde tiempos remotos el ser humano ha querido saber más acerca del mundo.  El conocimiento simple no le ha bastado para seguir una vida  satisfactoria.  Los elementos han sido la parte incógnita a la que su raciocinio le implicaba poderes  que no alcanzaba a comprender; queriendo obtener más ideas y conocimientos respecto a su presencia en el mundo se iniciaron teorías que en su momento parecieron descabelladas, siendo sólo un criterio de pensamiento encaminado a explicar su presencia en el mundo.
GEOCENTRISMO
Tales De Mileto,  Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, etc. fueron personas cuyo pensamiento evolutivo les llevó a creer en los elementos para explicar la presencia del hombre en la Tierra. Esos pensamientos  iniciales evolucionaron con otros pensadores sociales y filósofos: Heráclito, Sócrates, Platón, Aristóteles que no conformes con un existencialismo social cómodo irrumpieron en el pensamiento de sus contemporáneos para presentar sus teorías. El criterio de verdad es el acuerdo de conocimiento con la realidad.                                                                                                   
 “-Nadie se baña dos veces en el mismo río” Heraclito
Al avanzar la filosofía surgieron nuevos campos de pensamiento por satisfacer su necesidad de saber acerca del conocimiento de si mismo y al mismo tiempo instruían a sus predecesores; quienes no se conformaban con el saber de su maestro, sino que   lo transmutaban a sus propias ideas.
TEOCENTRISMO
Se inicia una etapa nueva donde el hombre evoluciona su conocimiento anterior a uno en el que la ideología es la que mueve los conocimientos y desarrolla nuevas ideas a filosóficas.  Donde hay un ser supremo “Padre”.
La filosofía Patristica; representada en su momento por escritores y teólogos como San Agustín “La fe sirve de apoyo a la razón y la razón a la fe” quien compilo los trabajos anteriores en una creación filosófica: (Summa teológica), y Santo Tomás de Aquino a quienes precedieron los Dominicos y Franciscanos quienes estimulaban el estudio de la filosofía y la teología en sus prédicas.
HOMOCENTRISMO
En esta etapa de la filosofía moderna se piensa más en el conocimiento del hombre y su actuar social. Las formas de adaptación son más específicas en el pensamiento según la tendencia del S. XV ”mentalidad Renacentista”: racionalista, e individualista donde la tendencia es unir especulación filosófica a la científica .
Durante su desarrollo el problema fundamental es “el conocimiento” ¿qué es la verdad? Y ¿cómo llegamos a conocerla?
Avanza en períodos como: racionalismo, empirismo, intelectualismo, apriorismo e intuicionismo…
“El conocimiento siempre está en proceso de construcción” Francisco Avila

-“Para que la ciencia avance, tiene que ir muriendo” Francisco Avila                             una teoría se vuelve conocimiento, un conocimiento se vuelve investigación científica para comprobarse o refutarse y de esa manera llegar a transformarse en ley; hasta que llegue un conocimiento superior y  desplace al conocimiento anterior.
Mi análisis personal
Partiendo del análisis anterior me doy cuenta que mis ideas tienen una razón de ser, influidas por la forma de vida de mis antecesores (familia) y por el medio en el que me correspondió vivir (contexto), además de la educación escolar y “formativa” (escuela); aunado esto a mi propia práctica como docente (ámbito laboral) en colegios católicos. 
La corriente ideológica fundamental en mi vida ha sido católica, razón por la cual creo en Dios como un ser supremo y como un ente presente a mí alrededor; quien me acompaña, pero como me dio libre albedrío, permite que mi pensamiento y mi actuar fluya hacia terrenos contrarios a su doctrina; siendo aquí un modelo del aparato perceptivo activo donde humanamente respondo de manera activa a los elementos sociales a mi alrededor.
Dentro de mi práctica docente he tenido la experiencia de trabajo de dos sistemas ideológicos: educación católica y laica, en las dos instituciones se lleva una forma de instrucción humana con tendencias acordes a su sistema; con prácticas adoctrinantes y con sentidos morales que no siempre se interponen ente sí. Son parte de los Aparatos ideológicos del Estado, por medio de los cuales se influye en el pensamiento y por ende en el actuar del ser humano.
La vida cotidiana ha deformado a la institución “Familia” ya que en el afán por dar a los hijos una “vida mejor” se ha dado oídos a los medios masivos de comunicación y hoy las grandes empresas transnacionales son quienes dictan los patrones de vida (compre, beba, disfrute, etc) que la sociedad adopta en un afán por sentirse importantes o superiores a sus contemporáneos; deformando así la tradición del cuidado de los hijos, la transmisión de valores y la transferencia de la cultura personal, familiar y social a los mismos.
La televisión como objeto de transmisión cultural  ha deformado el pensamiento y ha dado una idea de que la práctica del mínimo esfuerzo te lleva hacia intereses más elevados que la educación.
Razón por la cual la práctica docente diaria tiene dos corrientes que fluyen contrarias, pero al unirse chocan entre si y arrastran dando vuelcos a la práctica misma: te encuentras en una disyuntiva funcional: quieres dar lo mejor de ti para que tus alumnos sean personas de bien, pero, te encuentras en la encrucijada de  que la educación es dictada por elementos superiores a tu quehacer diario y que llevan un mensaje subliminal de acuerdo ala ideología del sistema predominante (priista, panista, perredista, etc) y ante lo cual sientes frustración al conocer cómo tu actuar diario esta subjetivado desde el inicio de tu vida.
Al conocer la teoría del conocimiento ahora me corresponde tomar una posición y desde mi “podio” dar una instrucción activa y una práctica tendiente a lograr que el individuo piense antes de hablar. Reflexión – acción.
Mi compromiso ante la sociedad al ser humana en mi práctica, es el de entregar amor al infante, antes que los conocimientos se encuentra el saber que son seres humanos, pensantes y algunos muy olvidados o alejados de sus padres por el mismo sistema y forma de vida que eligieron sus padres. 
La infancia no es culpable de que sus papás se separen o de que los dos trabajen y lo dejen al cuidado de un tercero (en el mejor de los casos) o de que lo dejen solito durante todo un turno de trabajo; corresponde a mi práctica el dar a l@s niñ@s el amor que tengo y puedo canalizar para ell@s; la instrucción y sus tiempos de realización llegan con premuras, el conocimiento se realizará mejor si es en un ambiente de amig@s, que en un ambiente reaccionario.
Se puede cambiar la forma de convivencia con un patrón valoral de conducta dictado desde tu actuar cotidiano. Crítico, reflexivo, no condicionado (luchar contra el sistema con sus mismas armas subrepticias, mentales, reflexivas)
Ahora que conozco algo más de la teoría del conocimiento reconozco en mi actuar diario que ser humana es llevar amor a los demás en mi reflejo personal, en mi vida misma, en el actuar cotidiano: porque me quiero, me respeto y respeto a la humanidad.
Me identifiqué con Shirley R Steinberg en su conferencia llamada “el amor radical” ya que reconceptualiza las revoluciones de la ira y la fuerza en formas espirituales, amorosas y radicales de enseñanza y aprendizaje; también nos invita a entender nuestras raíces, a amarnos individualmente y a ser amigos de nuestros colegas profesionales; a estar disponibles para los estudiantes propios y los ajenos.
Para terminar: Soy un ser humano con limitaciones e ideologías, con actitudes pensantes; creo fervientemente que en la infancia puedes reflejar tus ideales y lograr metas individuales y sociales tendientes a un futuro mejor.


martes, 30 de julio de 2013

LA POLÍTICA Y LA ÉTICA DE LA REPRESENTACIÓN PEDAGÓGICA: HACIA UNA PEDAGOGÍA DE LA ESPERANZA

LA POLÍTICA Y LA  ÉTICA DE LA REPRESENTACIÓN PEDAGÓGICA: HACIA UNA PEDAGOGÍA DE LA  ESPERANZA


La representación política tiene sus orígenes en el teatro de la mitología: donde se presentaban las leyes diseñadas para un sistema democrático y libre basado en valores, heredados de una mitología compartida.  La cual busca remodelar de forma coherente las leyes  y tener esperanza de conservar en la sociedad una relación razonable entre lo real y lo ideal.
Se busca una política y una ética que encajen con una pedagogía crítica de la actuación radical.
La representación y la política se cruzan en el terreno de una ética basada en la praxis.  Esta ética pone en práctica pedagogías que resisten la opresión.: cimentadas en prácticas representativas que encarnan: amor, esperanza y compasión.
Dando lugar a un cuerpo con género en movimiento donde: se convierten en logros transgresores de género, éxitos políticos que avanzan a través de significados residuales y tradiciones normativas.
La imaginación sociológica transita, con el investigador, realizando la representación como imitación, con una puesta en escena “dramática” por medio de un modelo discursivo y performativo del acto; donde la representación es vista como frontera o construcción; cuya Visión es: La representación como encarnación de la lucha, como ruptura y reconstrucción; cuya kinesis, es el acto sociopolítico con una producción sensible y material; cuya erupción atraviesa los planos de intersección de Identidad, Cultura, Comunidad y Política.
Lo anterior por conducto de un modelo variante del teatro del oprimido, con pedagogías de la Disidencia para el nuevo milenio: para crear una nueva forma de Democracia, más verdadera.
La ética de la representación como centro se mueve en tres dimensiones:
1.    Las dificultades éticas
2.    Los modelos éticos tradicionales
3.    La ética indígena de la actuación (teatro político)
 Y encuentran a su vez 4 escollos o dilemas:
      a)    “El robo del guardián”
      b)    “El capricho del entusiasta”
      c)    “El exhibicionismo del conservador”
      d)    “El escaqueo del escéptico”

LOS MODELOS ÉTICOS CONTINGENTES
El Feminismo y La Pedagogía Crítica que operan del interior hacia el exterior del  investigador, partiendo de sus experiencias personales, con sistemas  de significado y verdad, en todos los contextos sociales por medio de relaciones sociales provechosa y enfatizando el cuidado, el respeto y el amor.
Además promulgan una ética que respete y proteja los derechos, intereses y sensibilidades de los sujetos de investigación.  Siendo adoptados por las asociaciones profesionales de las Ciencias Sociales, que navegan hacia modelos normativos universales  y con directivas éticas contingentes; Las cuales deben servir de guía al investigador cuando enfrenta los dilemas o escollos antes mencionados.
Los protocolos de conducta que gobiernan las relaciones con los otros y con el medio se basan en  la Ética de la Pedagogía de la Esperanza; con actos morales (confianza, honestidad y virtud), que redundan en beneficios para los demás con una ética del cuidado y de la responsabilidad. Brindando cuidado, confianza y reciprocidad.

PEDAGOGÍA DE LA ESPERANZA
Tiene una conciencia crítica y un discernimiento moral que sirven de guía a las transformaciones sociales.
La ética de la representación radical tiene su base en la política de la resistencia.
La actuación ideológica avanza por medio de la “comprensión intercultural honesta”.  Con energía, imaginación, coraje y compromiso  de los intelectuales para lograr el diálogo entre el escenario y el público siendo completamente transitivo; en un terreno compartido de experiencia emocional que: Despiertan la conciencia crítica y la conciencia cultural.
La imaginación crítica es radical, democrática, pedagógica e intervencionista: provoca conflicto, curiosidad, criticismo y reflexión, por medio de una autoetnografía de la actuación; Representa la teoría del Yo y del Ser; provocando que avancen las causas de la liberación. Por medio de una política radical de la resistencia.
La autoetnografía de la actuación como una concepción de la educación y de la democracia como pedagogías de libertad, con ideología intervencionista, imaginación crítica y esperanzas en el cambio
Con la necesidad ontológica de Libertad y Esperanza: como una forma de pedagogía que se basa en prácticas de actuaciones concretas, luchas e intervenciones con valores sagrados como amor, cuidado, comunidad, confianza y bienestar.  Con un deseo de soñar, de cambiar, de mejorar la existencia humana; siendo ética, moral, pacifista y rechazando la violencia.
La esperanza como forma de pedagogía se enfrenta al cinismo y lo cuestiona. Parte  de la ira y llega al amor.  Es una política progresista que “rechaza la posmodernidad conservadora y neoliberal”, rechaza al terrorismo, rechaza la afirmación de “la paz a cualquier precio”; por medio de la instrucción ayuda a que las personas piensen de manera crítica, histórica y sociológica.  A la vez expone las pedagogías de la opresión; contribuye a una autoconciencia crítica que es reflexiva y da un conjunto de prácticas pedagógicas que convierten la opresión en libertad: contribuyendo así a los sueños utópicos de igualdad  y justicia racial.

PEDAGOGÍA DE LA ACTUACIÓN CRÍTICA
Inicia con la teoría racial, avanza hacia el criticismo cultural militante y utópico con una visión práctica y performativa de la política y de los estudios culturales. Tratando de encontrar un proyecto multisciplinario, que ayude a los profesionales de la educación a formar una  alianza progresista; basada en la ética del respeto, rechazando el desprecio tradicional de los intelectuales hacia el respeto, la humanidad, la autodeterminación, la ciudadanía y los derechos humanos de los pueblos indígenas.

TEORIA CRÍTICA DE LAS RAZAS
Es un proyecto que No da la espalda al mundo contemporáneo, al tercer mundo, a los grupos marginales o fronterizos: implica un utopismo militante, un marxismo provisional y unos estudios culturales de este mundo.  Asume que el racismo y la supremacía blanca son la norma en la sociedad estadounidense.  Ofrece estrategias prácticas para conseguir la transformación material y social.
Critica que se diga algo que No esta puesto en práctica en la realidad.

PEDAGOGÍA DEMOCRÁTICA RADICAL
La pedagogía democrática radical exige: que los ciudadanos y ciudadanas se comprometan a arriesgarse; a actuar en situaciones en las que el resultado pueda preverse.  En ella no hay líderes y seguidores; sólo copartícipes, personas que trabajan juntas para desarrollar nuevas líneas de acción, historias y narraciones por medio de un esfuerzo colectivo.
Significa poner manos a la obra, a la imaginación sociológica crítica, desde el punto de vista político y ético; implicando a las pedagogías de la esperanza y la libertad con unas prácticas que requieren de una ética de representación: situada dentro de un momento histórico y pone en su atención en los manejos del poder y de la ideología.
El texto revisado: La política y la  ética de la representación pedagógica: hacia una pedagogía de la  esperanza, tiene la finalidad de concientizar a los actores y al público presente en dichas  representaciones para que se observe con atención e interés la trama propuesta y se critique la forma de hacer política, con discriminación y desprovista de ética.
En el teatro, desde tiempos anteriores se han realizado obras políticas que presentan problemas culturales, raciales y de falta de ética por parte de  las autoridades. Esta manera de presentar las problemáticas fe la adecuada para lograr que el público se involucrara y conociera a su vez lo que ocurría a su alrededor. Anteponiendo a los antivalores los valores sociales de respeto, igualdad, justicia y amor.
Dando un valor a la cultura del oprimido se busca transformarla en la Pedagogía de la esperanza con bases firmes de respeto, amor y honor hacia la comunidad y los grupos marginados.
Se presentan nuevas escalas de representación, hacia los grupos vulnerables por medio de la crítica al actuar contrario de los intelectuales que ven con desprecio a las minorías raciales. Los valores conllevan toda una cultura de  integración y justicia social.
Por medio de los educadores y las educadoras, además de los profesores y las profesoras se busca enfatizar y poner en práctica la pedagogía de la esperanza; centrada en individuos capaces, éticos, con valores universales bien arraigados en ellos y que deseen un cambio socio – cultural que beneficie a los marginados de la política actual.

EN LA REALIDAD ACTUAL:
Se necesitan profesores con justicia social y AMOR, que ayuden al avance de la pedagogía de la esperanza y la democracia social: preparados ante las desigualdades sociales con virtudes y valores que prevalezcan ante el infortunio que se vive día a día en el diario acontecer.
La pedagogía de la esperanza implica una ética política que este presente en cada momento para un actuar coherente del profesional con el medio que le rodea.  Al ser coherente en el actuar y pensar tendrá inherente el amor y el respeto al prójimo, dando un cambio cada uno en su actuar personal,; se dará como resultado un movimiento masivo de amor , de resistencia y de justicia social, caminando hacia la equidad: con profesionales preparados para sobrellevar y cambiar las circunstancias actuales.


BÚFALOS...en cautiverio

                                                                 Vale la pena???
Conocer a estos ejemplares, en cautiverio, después de las lluvias, con sus corrales anegados, encharcados, sin espacio suficiente: acorde a su tamaño, para moverse y evitar sufrir de calambres o dolores de sus extremidades...




                                       Y... estos ejemplares: cerco dentro del corral... qué peor prisión,
                                       sin poder siquiera caminar a paso largo, menos trotar...e imposible el correr!!!

           AUNQUE ESTÉN SIENDO MONITOREADOS POR VETERINARIOS...
VALE REALMENTE LA PENA EL ESTAR EN CAUTIVERIO PARA CONOCERLOS????

RELACIONES DE REPRODUCCIÓN

Sobre la reproducción de las relaciones de producción

Estamos ya en condiciones de responder a nuestra principal interrogante, dejada en suspenso a lo largo de muchas páginas: ¿cómo se asegura la reproducción de Ias relaciones de producción?

Asumiendo el lenguaje del tópico (infraestructura, supraestructura), diremos que se asegura en su mayor parte  a través de la supraestructura jurídico-política e ideológica.
 
Pero dando por válido este análisis, no podemos por menos que plantearnos la siguiente pregunta, incluso en el estado actual, muy precario, de nuestras investigaciones: ¿cuál es exactamente el alcance de la función desempeñada por los aparatos ideológicos de Estado? ¿Cuál puede ser, en realidad, el fundamento de su importancia? En otros términos, ¿cuál es la “función” de estos aparatos ideológicos de Estado, que no funcionan a través de la represión sino mediante la ideología?


Ahora bien, dado que hemos considerado imprescindible superar este lenguaje, todavía descriptivo, diremos que, en su mayor parte, se asegura por medio del ejercicio del poder de Estado en los aparatos de Estado, aparato (represivo) de Estado, de una parte, y aparatos ideoIógicos de Estado de otra.

Debe tenerse muy en cuenta lo dicho en páginas precedentes, y que condensamos ahora en los tres puntos siguientes:

1. Todos los aparatos de Estado funcionan a un mismo tiempo mediante la represión y la ideología, pero mientras el aparato (represivo) de Estado lo hace masiva y predominante a través de la represión, los aparatos ideológicos de Estado funcionan masiva y predominantemente a través de la ideología.

2. Mientras que el aparato (represivo) de Estado constituye un todo organizado, cuyos diferentes componentes se hallan centralizados bajo una unidad de mando, la política de la lucha de clases aplicada por los representantes políticos de las clases dominantes que detentan el poder, los aparatos ideológicos de Estado son múltiples, diferentes, "relativamente autónomos" y susceptibles de ofrecer un campo de acción objetivo a las contradicciones que expresan, bajo formas unas veces limitadas y otras extremas, los efectos de los choques entre la lucha de clases capitalista y la lucha de clases proletaria, así como sus formas subordinadas.

3. Mientras que la unidad del aparato (represivo) de Estado viene asegurada por su organización centralizada y unificada bajo la dirección de los representantes de las clases en el poder, la unidad entre los diferentes aparatos ideológicos de Estado lo está, generalmente de forma contradictoria, por la ideología dominante, la de la clase dominante.

Si se toman en cuenta todas estas características, la reproducción de las relaciones de producción puede representarse como sigue, de acuerdo con una especie de "división del trabajo".

La función esencial del aparato represivo de Estado consiste en asegurar por la fuerza (física o no), de acuerdo con su propia naturaleza, las condiciones políticas de Ia reproducción de las relaciones de producción, que en última instancia son relaciones de explotación. El aparato de Estado, no sólo contribuye en gran medida a reproducirse a sí mismo (en el Estado capitalista existen dinastías de hombres políticos, dinastías militares, etc.), sino que también, y por encima de todo, asegura las condiciones políticas para la actuación de los aparatos ideológicos de Estado mediante la represión (que puede ir desde la fuerza física más brutal hasta las simples órdenes y prohibiciones administrativas, hasta la censura explícita o tácita, etc.).

Son en efecto los AIE los que aseguran en buena parte la propia reproducción de las relaciones de producción bajo el “escudo" del aparato represivo de Estado. Y es en este terreno donde la ideología dominante, la de la clase dominante que detenta el poder de Estado, desempeña una función omnipresente; es a través de la ideología dominante que se garantiza la "armonía" (a veces disonante) entre el aparato represivo de Estado y los aparatos ideológicos de Estado, así como entre los diferentes tipos de éstos.

De ahí que nos veamos obligados a plantear la siguiente hipótesis, precisamente en función de la diversidad de los aparatos ideológicos de Estado que apuntan a una única función, común a todos ellos, la de la reproducción de las relaciones de producción.

En páginas anteriores hemos censado un número relativamente elevado de aparatos ideológicos de Estado presentes en las sociedades capitalistas contemporáneas: el aparato escolar, el aparato religioso, el aparato familiar, el aparato político, el aparato sindical, el aparato de la información, el aparato “cultural", etc.

Ahora bien, en las formaciones sociales regidas por el modo de producción "servil" (comúnmente denominado feudal) constatamos que, si bien existe un único aparato represivo de Estado muy semejante desde el punto de vista formal al que nosotros conocemos en la actualidad, y ello no sólo a partir de la monarquía absoluta sino también desde los primeros estados antiguos conocidos, el número de aparatos ideológicos de Estado es mucho menos elevado y su individualidad es muy distinta a la actual. Por ejemplo, constatamos que durante la Edad Media, la Iglesia (aparato ideológico de Estado religioso) acumulaba una serie de funciones que hoy en día han pasado a manos de varios aparatos ideológicos de Estado distintos y nuevos con respecto al pasado que estamos evocando, como sucede con el caso de las funciones escolares y culturales. Al lado de la Iglesia existía el AIE familiar que desempeñaba un papel de primer orden, sin comparación posible con el que juega en las formaciones sociales capitalistas. A pesar de las apariencias, la Iglesia y la familia no eran los únicos aparatos ideológicos de Estado medievales. Existía también un aparato ideológico estatal político (los Estados Generales, el Parlamento, las diferentes facciones y Ligas políticas, antecesoras de los partidos políticos modernos, y todo el sistema político de las comunidades libres, más tarde el de las ciudades). Encontramos también el potente aparato ideológico de Estado "presindical", si se nos permite esta expresión forzosamente anacrónica (las poderosas cofradías de comerciantes y de banqueros, así como las sociedades gremiales de artesanos). También conocieron un innegable desarrollo en esta época la edición y la información, así como los espectáculos, primero partes integrantes de la Iglesia, aunque posteriormente fueran independizándose de forma paulatina.

En el período histórico precapitalista que estamos examinando a grandes rasgos es absolutamente evidente que existía un aparato ideológico de Estado dominante, Ia iglesia, que concentraba, no sólo las funciones religiosas, sino también las escolares y buena parte de las de información y de "cultura". No debe adjudicarse al azar el hecho de que, desde las primeras sacudidas de la Reforma, toda la lucha ideológica desplegada entre los siglos XVI y XVII se concentrara como lucha antirreligiosa, sino que es consecuencia lógica de Ia posición dominante que ocupaba por entonces el aparato ideológico de Estado religioso.

La Revolución Francesa tuvo como objetivo y resultado primordiales, no sólo traspasar el poder de Estado de la aristocracia feudal a la burguesía capitalista-mercantil, romper en parte el antiguo aparato represivo de Estado y reemplazarlo por uno nuevo (por ejemplo, el ejército nacional popular), sino también arremeter contra el aparato ideológico de Estado número uno: la Iglesia. 


Son en efecto los AIE los que aseguran en buena parte la propia reproducción de las relaciones de producción bajo el “escudo" del aparato represivo de Estado. Y es en este terreno donde la ideología dominante, la de la clase dominante que detenta el poder de Estado, desempeña una función omnipresente; es a través de la ideología dominante que se garantiza la "armonía" (a veces disonante) entre el aparato represivo de Estado y los aparatos ideológicos de Estado, así como entre los diferentes tipos de éstos.

De ahí que nos veamos obligados a plantear la siguiente hipótesis, precisamente en función de la diversidad de los aparatos ideológicos de Estado que apuntan a una única función, común a todos ellos, la de la reproducción de las relaciones de producción.

En páginas anteriores hemos censado un número relativamente elevado de aparatos ideológicos de Estado presentes en las sociedades capitalistas contemporáneas: el aparato escolar, el aparato religioso, el aparato familiar, el aparato político, el aparato sindical, el aparato de la información, el aparato “cultural", etc.

Ahora bien, en las formaciones sociales regidas por el modo de producción "servil" (comúnmente denominado feudal) constatamos que, si bien existe un único aparato represivo de Estado muy semejante desde el punto de vista formal al que nosotros conocemos en la actualidad, y ello no sólo a partir de la monarquía absoluta sino también desde los primeros estados antiguos conocidos, el número de aparatos ideológicos de Estado es mucho menos elevado y su individualidad es muy distinta a la actual. Por ejemplo, constatamos que durante la Edad Media, la Iglesia (aparato ideológico de Estado religioso) acumulaba una serie de funciones que hoy en día han pasado a manos de varios aparatos ideológicos de Estado distintos y nuevos con respecto al pasado que estamos evocando, como sucede con el caso de las funciones escolares y culturales. Al lado de la Iglesia existía el AIE familiar que desempeñaba un papel de primer orden, sin comparación posible con el que juega en las formaciones sociales capitalistas. A pesar de las apariencias, la Iglesia y la familia no eran los únicos aparatos ideológicos de Estado medievales. Existía también un aparato ideológico estatal político (los Estados Generales, el Parlamento, las diferentes facciones y Ligas políticas, antecesoras de los partidos políticos modernos, y todo el sistema político de las comunidades libres, más tarde el de las ciudades). Encontramos también el potente aparato ideológico de Estado "presindical", si se nos permite esta expresión forzosamente anacrónica (las poderosas cofradías de comerciantes y de banqueros, así como las sociedades gremiales de artesanos). También conocieron un innegable desarrollo en esta época la edición y la información, así como los espectáculos, primero partes integrantes de la Iglesia, aunque posteriormente fueran independizándose de forma paulatina.

En el período histórico precapitalista que estamos examinando a grandes rasgos es absolutamente evidente que existía un aparato ideológico de Estado dominante, Ia iglesia, que concentraba, no sólo las funciones religiosas, sino también las escolares y buena parte de las de información y de "cultura". No debe adjudicarse al azar el hecho de que, desde las primeras sacudidas de la Reforma, toda la lucha ideológica desplegada entre los siglos XVI y XVII se concentrara como lucha antirreligiosa, sino que es consecuencia lógica de Ia posición dominante que ocupaba por entonces el aparato ideológico de Estado religioso.

La Revolución Francesa tuvo como objetivo y resultado primordiales, no sólo traspasar el poder de Estado de la aristocracia feudal a la burguesía capitalista-mercantil, romper en parte el antiguo aparato represivo de Estado y reemplazarlo por uno nuevo (por ejemplo, el ejército nacional popular), sino también arremeter contra el aparato ideológico de Estado número uno: la Iglesia. De ahí la relegación de los clérigos al estado civil, la confiscación de los bienes de la Iglesia y la creación de nuevos aparatos ideológicos de Estado con qué reempIazar el AIE religioso en su papel dominante.

Naturalmente, los hechos no se desarrollaron sin conflicto, y buena prueba de ello la tenemos en el Concordato, la Restauración y la larga lucha de clases entre la aristocracia terrateniente y la burguesía industrial durante todo el siglo XIX que concluyó con el establecimiento de la hegemonía de esta última en una serie de funciones antes desempeñadas por la Iglesia, en particular las escolares. Puede afirmarse que la burguesía se apoyó sobre el nuevo aparato ideológico de Estado político, democrático-parlamentario, instaurado durante los primeros años de la Revolución y restaurado posteriormente, después de largas y violentas luchas, algunos meses en 1848 y durante algunas decenas de años que siguieron a la caída del Segundo Imperio, para dirigir la lucha contra la Iglesia y apropiarse de algunas de sus funciones ideológicas, en definitiva para asegurarse no sólo la hegemonía política, sino también la ideológica, indispensable para la reproducción de las relaciones de producción capitalistas.

Todos estos hechos nos hacen creer autorizados para avanzar la siguiente tesis, aun teniendo en cuenta todos los riesgos que comporta. Creemos que el aparato ideológico de Estado que ha conseguido una posición dominante en las formaciones capitalistas desarrolladas, como consecuencia de una violenta lucha de clases política e ideológica contra el antiguo aparato ideológico de Estado dominante, es el aparato ideológico escolar.

Esta tesis puede parecer paradójica a la mayoría si se tiene en cuenta que de acuerdo con la representación ideológica que la burguesía pretende ofrecer a sí misma y a las clases que explota el aparato ideológico dominante en las formaciones sociales capitalistas no es el escolar sino el político, es decir, el régimen de democracia parlamentaria basado en el sufragio universal y en las luchas entre partidos.

No obstante, la historia, incluso la más reciente, nos muestra que la burguesía ha podido y puede adaptarse perfectamente a los diferentes aparatos ideológicos de Estado políticos de la democracia parlamentaria: el Primer y Segundo Imperios, la monarquía constitucional (Luis XVlll, Carlos X), la monarquía parlamentaria (Luis Felipe), la democracia presidencialista (De Gaulle), y ello para limitar a Francia nuestros ejemplos. En Inglaterra se hace aún más ostensible este estado de cosas. La revolución en Inglaterra se vio particularmente "coronada por el éxito” desde el punto de vista burgués, pues, a diferencia del caso francés, donde la burguesía, empujada además por la necedad de la pequeña nobleza, tuvo que aceptar que se la llevara al poder gracias a unas "jornadas revolucionarias", campesinas y plebeyas, hecho que pagaría muy caro; allí pudo "establecer componendas" con la aristocracia y “compartir" con ella la detentación del poder de Estado y el uso del aparato de Estado durante largo tiempo (¡paz entre todos los hombres de buena voluntad de las clases dominantes¡). En Alemania, la situación es si cabe todavía más patente: la burguesía imperialista hizo su estruendosa entrada en la historia, antes de "atravesar" la república de Weimar y encomendarse al nazismo, bajo un aparato ideológico estatal político amparado por los Junkers imperiales (símbolo: Bismark), su ejército y su policía.

Así pues, creemos tener muy sólidas razones para pensar que tras la fachada de su aparato ideológico estatal político, situado en primer plano, lo que la burguesía ha erigido como aparato ideológico de Estado dominante es el aparato escolar, que, de hecho, ha sustituido a su preeminente predecesor, la Iglesia. Incluso puede añadirse que la pareja escuela-familia ha sustituido a la pareja iglesia-familia.

¿Por qué el AIE escolar es, de hecho, el aparato dominante en las formaciones sociales capitalistas y cómo funciona?

Por el momento bastará indicar que:

  1. todos los aparatos ideológicos de Estado, sean cuales sean, confluyen en la obtención de un mismo resultado: la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones de explotación capitalistas;

  1. cada uno de ellos concurre a este resultado único en la forma que le es propia. El aparato político sometiendo a los individuos a la ideología política de Estado, ideología "democrática", de forma "directa" (plebiscitaria, o fascista) o "indirecta" (parlamentaria). El aparato de información inculcando a todos los "ciudadanos" por medio de la prensa, la radio o la televisión dosis continuadas de nacionalismo, chauvinismo, liberalismo, moralidad, etc., y lo mismo sucede con el aparato cultural (el papel chauvinista del deporte está a la orden del día), etc. El aparato religioso recordando en los sermones y demás ceremonias solemnes (nacimiento, matrimonio, muerte) que el hombre no es más que un puñado de cenizas a menos que llegue a amar a sus semejantes hasta el punto de saber presentar la otra mejilla a quien le golpee la primera. Respecto al aparato familiar... no es necesario insistir más en este punto;

  1. todo este armónico concierto está dominado por una única división, la de la ideología de la clase actualmente dominante, que integra en su partitura los grandes temas del humanismo de nuestros grandes antepasados, que con anterioridad al cristianismo dieron vida, primero, al milagro griego, y después, a la grandeza romana, la ciudad eterna y los temas relativos al interés, particular y general, etc., división alterada de tanto en cuanto por una serie de contradicciones (ocasionadas por los restos de las antiguas clases dominantes o por los proletarios y sus instituciones). Nacionalismo, moralismo y economicismo;

  1. a pesar de todo, en este concierto hay un aparato ideológico de Estado que desempeña un papel dominante a lo largo y a lo ancho de la sociedad, aunque no suele prestarse demasiada atención a su música de tan suave como es. Nos referimos al AIE escolar.

La escuela acoge a los niños de todas las clases sociales desde su más tierna infancia, y ya a partir de la guardería y el parvulario, sea con métodos antiguos o nuevos, les inculca durante años, precisamente durante los años en que el niño es más "vulnerable", acorralado entre el aparato de Estado familiar y el aparato de Estado escolar, diversas "habilidades" rebozadas con ideología dominante (lengua, cálculo, historia natural, ciencias, literatura) o simplemente ideología dominante en estado puro (moral, instrucción cívica, filosofía). Más o menos después de ocho años de estudios, una enorme masa de muchachos ingresa "en la producción"; son los obreros y los campesinos pobres. Otra parte de la juventud continúa escolarizada; dale que dale, sigue un poco más, pero pronto se acaba su camino y pasa a engrosar las filas de los cuadros pequeños y medios, los empleados, los funcionarios pequeños y medios, pequeños burgueses de todo tipo. Una tercera y última fracción llega a la cumbre, bien para caer en un semi-paro profesional, bien para convertirse, además de en "intelectuales del trabajador colectivo", en agentes de la explotación (capitalistas, empresarios) agentes de la represión (militares, policías, políticos, administradores, etc.) y profesionales de la ideología (sacerdotes de todo tipo, de los que la mayoría son "laicos" convictos).

Cada grupo que cae a lo largo del camino está bien provisto en la práctica de la ideología adecuada al papel que debe desempeñar en la sociedad de clases; papel de explotado (con "conciencia profesional", "moral", "cívica", "nacional" y apolítica, esta última altamente "desarrollada"); papel de agente de la explotación (saber dirigir y hablar a los obreros, las "relaciones humanas"), de agentes de la represión (saber mandar y hacerse obedecer “sin rechistar” o saber manejar la democracia de la retórica de los dirigentes políticos) o de, profesionales de la ideología (saber tratar las conciencias con respeto, es decir, con menosprecio, con chantaje, con la oportuna demagogia, aquella que mejor se ajusta a los acentos de la Moral, la Virtud, la "Trascendencia", la Nación, el rol del propio país dentro del mundo, etc.).

Por supuesto buen número de estas virtudes, o mejor sus facetas contrastadas (modestia, resignación, sumisión, cinismo, menosprecio, arrogancia, seguridad, grandeza, habilidad, dominio sobre las bellas palabras), también se aprenden en las familias, en la iglesia, en el ejército, en los buenos libros, en las películas e incluso en los estadios. Pero ningún otro aparato ideológico de Estado dispone durante tantos años, y durante tanto tiempo (5 o 6 días a la semana a razón de 8 horas por día), de la audiencia obligatoria (y, aunque es lo que menos importa aquí, gratuita...) de la totalidad de los jóvenes de la formación social capitalista.

Ya se ha indicado que las relaciones de producción de una formación social capitalista, es decir, las relaciones de los explotadores con los explotados y las de éstos con aquellos, se reproducen en buena parte mediante al aprendizaje de ciertas habilidades encubiertas en la inculcación masiva de la ideología de la clase dominante. Los mecanismos que producen este resultado vital para el régimen capitalista se hallan, naturalmente, recubiertos y disfrazados por una ideología de la Escuela imperante nivel universal, puesto que es una de las formas esenciales de la ideología burguesa dominante, ideología que presenta la Escuela como un medio neutro, desprovisto de carga ideológica (ya que es... laica) como un donde maestros respetuosos de la "conciencia" y de la "libertad" de los muchachos que les encomiendan (con toda confianza) sus "padres" (asimismo libres, es decir propietarios de sus hijos) les guían hacia la consecución de la libertad, la moralidad y la responsabilidad de adultos a través de su propio ejemplo, conocimientos y virtudes "salvadores".

Pido perdón a aquellos maestros que, en condiciones terriblemente adversas, intentan volver contra la ideología, contra el sistema y la rutina del sistema en que se hallan presos, las escasas armas que pueden hallar en la historia y en el saber que "enseñan". Son una raza de héroes. Pero son pocos frente a todos cuantos (la mayoría) no tienen ni la menor sospecha sobre el "trabajo" que les obliga a llevar a cabo el sistema (que les sobrepasa y aplasta), y que, peor aún, ponen todo su esfuerzo:La escuela acoge a los niños de todas las clases sociales desde su más tierna infancia, y ya a partir de la guardería y el parvulario, sea con métodos antiguos o nuevos, les inculca durante años, precisamente durante los años en que el niño es más "vulnerable", acorralado entre el aparato de Estado familiar y el aparato de Estado escolar, diversas "habilidades" rebozadas con ideología dominante (lengua, cálculo, historia natural, ciencias, literatura) o simplemente ideología dominante en estado puro (moral, instrucción cívica, filosofía). Más o menos después de ocho años de corazón e ingenio en realizarlo sin la más mínima conciencia de su cometido (¡los famosos nuevos métodos!). Dudan tan poco que contribuyen con su propio esfuerzo a conservar y alimentar esta representación ideológica de la escuela, que se presenta como algo tan "natural", indispensablemente útil, e incluso beneficiosa para nuestros contemporáneos, como “natural", indispensable y generosa fuera la Iglesia para nuestros antepasados de hace algunos siglos.

De hecho, en la actualidad la Escuela ha sustituido a la Iglesia en su función de aparato ideológico de Estado dominante. La escuela se presenta aparejada con la familia, del mismo modo que antes lo estuviera la Iglesia. Por tanto, podemos afirmar que la crisis, de una profundidad sin precedentes, que hace tambalear a lo largo y ancho del mundo el sistema escolar de tantos estados muy a menudo asociada a una crisis (ya anunciada en el Manifiesto) que sacude el sistema familiar, toma un sesgo político; y ello porque la escuela (y la pareja escuela-familia) constituye el aparato ideológico de Estado dominante, aparato que juega un papel fundamental en la reproducción de las relaciones de producción de un modo de producción amenazado en su existencia misma por la lucha de clases mundial..


Por supuesto buen número de estas virtudes, o mejor sus facetas contrastadas (modestia, resignación, sumisión, cinismo, menosprecio, arrogancia, seguridad, grandeza, habilidad, dominio sobre las bellas palabras), también se aprenden en las familias, en la iglesia, en el ejército, en los buenos libros, en las películas e incluso en los estadios. Pero ningún otro aparato ideológico de Estado dispone durante tantos años, y durante tanto tiempo (5 o 6 días a la semana a razón de 8 horas por día), de la audiencia obligatoria (y, aunque es lo que menos importa aquí, gratuita...) de la totalidad de los jóvenes de la formación social capitalista.

Ya se ha indicado que las relaciones de producción de una formación social capitalista, es decir, las relaciones de los explotadores con los explotados y las de éstos con aquellos, se reproducen en buena parte mediante al aprendizaje de ciertas habilidades encubiertas en la inculcación masiva de la ideología de la clase dominante. Los mecanismos que producen este resultado vital para el régimen capitalista se hallan, naturalmente, recubiertos y disfrazados por una ideología de la Escuela imperante nivel universal, puesto que es una de las formas esenciales de la ideología burguesa dominante, ideología que presenta la Escuela como un medio neutro, desprovisto de carga ideológica (ya que es... laica) como un donde maestros respetuosos de la "conciencia" y de la "libertad" de los muchachos que les encomiendan (con toda confianza) sus "padres" (asimismo libres, es decir propietarios de sus hijos) les guían hacia la consecución de la libertad, la moralidad y la responsabilidad de adultos a través de su propio ejemplo, conocimientos y virtudes "salvadores".

Pido perdón a aquellos maestros que, en condiciones terriblemente adversas, intentan volver contra la ideología, contra el sistema y la rutina del sistema en que se hallan presos, las escasas armas que pueden hallar en la historia y en el saber que "enseñan". Son una raza de héroes. Pero son pocos frente a todos cuantos (la mayoría) no tienen ni la menor sospecha sobre el "trabajo" que les obliga a llevar a cabo el sistema (que les sobrepasa y aplasta), y que, peor aún, ponen todo su corazón e ingenio en realizarlo sin la más mínima conciencia de su cometido (¡los famosos nuevos métodos!). Dudan tan poco que contribuyen con su propio esfuerzo a conservar y alimentar esta representación ideológica de la escuela, que se presenta como algo tan "natural", indispensablemente útil, e incluso beneficiosa para nuestros contemporáneos, como “natural", indispensable y generosa fuera la Iglesia para nuestros antepasados de hace algunos siglos.

De hecho, en la actualidad la Escuela ha sustituido a la Iglesia en su función de aparato ideológico de Estado dominante. La escuela se presenta aparejada con la familia, del mismo modo que antes lo estuviera la Iglesia. Por tanto, podemos afirmar que la crisis, de una profundidad sin precedentes, que hace tambalear a lo largo y ancho del mundo el sistema escolar de tantos estados muy a menudo asociada a una crisis (ya anunciada en el Manifiesto) que sacude el sistema familiar, toma un sesgo político; y ello porque la escuela (y la pareja escuela-familia) constituye el aparato ideológico de Estado dominante, aparato que juega un papel fundamental en la reproducción de las relaciones de producción de un modo de producción amenazado en su existencia misma por la lucha de clases mundial.

CID/SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN/SEECH (2012)
TEMARIO DE EXAMEN PARA BECA