EDUCACION ESPECIAL
La más alta prioridad de
la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la actualidad, es contar con un sistema
educativo de calidad, equitativo, transparente y democrático, que responda a
las necesidades de las familias y de México. Para lograrlo, se perfila la
construcción de una escuela pública caracterizada por la calidad, la inclusión
y la seguridad, donde se generen nuevas formas de gestión y se tomen decisiones
en conjunto para hacer de cada plantel, un modelo a escala de la educación y de
la sociedad que queremos. En este sentido, el proceso de la Reforma Integral de
la Educación Básica que impulsa la SEP, asume los principios de la educación
inclusiva como claves en la articulación de los niveles de preescolar, primaria
y secundaria, mismos que constituyen referentes para elevar la calidad
educativa, para ampliar las oportunidades para el aprendizaje y ofrecer una
educación integral que equilibre la formación en valores ciudadanos y el
desarrollo de competencias para la vida A partir de estas transformaciones del
sistema educativo, la Administración Federal de Servicios Educativos en el
Distrito Federal (AFSEDF) de la SEP, plantea líneas estratégicas que posicionan
a la escuela como el centro de las acciones educativas y de la mejora de su
gestión escolar y pedagógica, donde las prácticas educativas, la cultura de
trabajo y las políticas escolares permiten el acceso, la permanencia y sobre
todo el logro educativo, poniendo especial énfasis en aquellos grupos en riesgo
de ser excluido o de abandonar la escuela, como es el caso de los alumnos y las
alumnas con discapacidad, aquéllos con capacidades y aptitudes sobresalientes,
los que enfrentan retos especiales en el acceso a los diferentes campos de
formación de la educación básica, los migrantes, los indígenas, los niños y las
niñas en condición de calle, las jóvenes embarazadas/madres, los jornaleros,
los trabajadores y la población con VIH/SIDA. Es decir, las líneas estratégicas
de la AFSEDF están permeadas por la equidad y la inclusión educativa Con base
en estas líneas estratégicas de la AFSEDF, la Dirección General de Operación de
Servicios
Educativos (DGOSE),
proyecta mejorar los resultados del aprendizaje a través de la transformación pedagógica.
De igual manera, impulsa la función técnico-pedagógica del supervisor escolar,
para que acompañe y asesore el trabajo docente de acuerdo con las necesidades
formativas de los alumnos y las alumnas, además de ampliar la cobertura de los
servicios educativos para brindar oportunidades de aprendizaje en condiciones
de igualdad para la población vulnerable y con ello, promueve acciones donde se
fortalece el vínculo entre la escuela, la familia y la comunidad.
En este contexto de
políticas, se articula el derecho de todos los niños, niñas y jóvenes a una
educación de calidad, gratuita y obligatoria. Junto con lo anterior y bajo los
principios de la educación inclusiva, se inscribe y se alinea la política de la
Dirección de Educación Especial (DEE) quien se suma a los esfuerzos para impactar
en la calidad educativa con equidad, a partir de mejorar el proceso de atención
en sus servicios. Ésta es una razón fundamental para presentar el Modelo de
Atención de los Servicios de Educación Especial (MASEE).
La implantación del
MASEE en el ciclo escolar 2009-2010, ha movilizado de manera permanente un proceso
de fundamentación y operatividad a través del acercamiento, comprensión,
seguimiento y sistematización, en cada uno de los diferentes espacios de
trabajo que integran la DEE. Este tiempo, ha permitido fortalecer el MASEE y,
ahora, su reelaboración se nutre significativamente de las miradas,
preocupaciones, aportaciones, experiencias, interrogantes y observaciones de
los equipos de profesionales que hacen posible alcanzar una mayor claridad,
precisión y puntualidad.
En este sentido, la DEE
pone a disposición de los profesionales de las Subdirecciones que la integran,
de las Coordinaciones Regionales, de las Zonas de Supervisión, de los Centros
de Atención Múltiple y de las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación
Regular, los aspectos descriptivos y explicativos que formalizan teórica y
operativamente el MASEE: está fundamentado en tres planteamientos sustantivos
que cobran relevancia en su razón de ser, en su quehacer institucional y en torno
a la organización y funcionamiento de sus servicios.
El primero, se inscribe
en los principios de la Educación Inclusiva; el segundo, está conformado por el
Acuerdo Secretarial N° 592 donde se establece la Articulación de la Educación
Básica en el marco de la RIEB y, el tercero, se sitúa en la transformación de
su gestión acorde con el Modelo de Gestión Educativa Estratégica. El concepto
de
Educación para Todos
implica una visión amplia de la educación básica cuyos principios centrales
cobran vigencia en la actualidad. La esencia y precisión de la Educación para Todos
Implica que: Línea del tiempo de las principales acciones de Política Educativa
en el ámbito internacional. Está dirigida a niños, jóvenes y adultos.
Inicia con el nacimiento
y dura toda la vida, se garantiza a través de la satisfacción de necesidades
básicas de aprendizaje. Es diferenciada, pues las necesidades básicas de
aprendizaje son diversas entre las culturas, así como los medios y modalidades
para satisfacerlas. En la definición del qué y el cómo, prima el punto de vista
de la demanda (el alumno, la familia, las demandas sociales). Involucra a todos
los Ministerios (Secretarías de Estado) e instancias gubernamentales a cargo de
acciones educativas (requiere políticas multisectoriales). Se realiza dentro y
fuera del aparato escolar. No se mide por el número de años de estudio o de
certificados, sino por lo aprendido efectivamente. Reconoce la validez de todo
tipo de saber, incluidos los saberes tradicionales. Es dinámica, cambia a lo
largo del tiempo (reforma educativa y curricular como proceso de permanente
revisión y actualización). Está centrada en la perspectiva del aprendizaje. Es
responsabilidad del Estado y de toda la sociedad, por tanto exige una
construcción de consensos y de acciones. Esta aportación trascendental,
confirió a las Normas Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades para las
Personas con Discapacidad un firme compromiso moral y político para la adopción
de medidas encaminadas a lograr la igualdad de oportunidades para las personas
con discapacidad. En cuanto a su estructura, las normas constan de cuatro
partes:
1. Requisitos para la
igualdad de participación
2. Esferas prioritarias
para la igualdad de participación.
3. Medidas de ejecución
4. Mecanismo de supervisión
Con este antecedente, se
observa que las normas reflejan soluciones y principios orientadores en lo
relativo a aspectos medulares del modelo social, entre los que se destacan
1. Su objetivo es
garantizar a las personas con discapacidad los mismos derechos que al resto de
personas.
2. Se reconoce la
existencia de las barreras sociales y las consecuencias que éstas tienen para
el logro de la plena participación.
3. Se toman previsiones
respecto a la necesidad de que las organizaciones no gubernamentales que trabajan en la esfera
de la discapacidad se encuentren involucradas en todos estos procesos.
4. Se destaca el
concepto de igualdad de oportunidades, el cual involucra el proceso por el que
los diversos sistemas de la sociedad se ponen a disposición de todas las
personas.
La plataforma para
reafirmar el principio de la Educación para Todos fue ofrecida por la UNESCO a
través de la organización de la Conferencia Mundial sobre Necesidades Educativas
Especiales: Acceso y Calidad, celebrada en Salamanca, España en 1994, cuyos planteamientos
y consensos se recogieron en la Declaración de Salamanca y el Marco de Acción para
las Necesidades Educativas Especiales el informe presentado a la UNESCO en 1996
por la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI presidida
por Jacques Delors: La Educación encierra un Tesoro, sus planteamientos
centrales enfatizan que el aprendizaje es un continuo incesante y enriquecedor
de la interacción del ser humano con su entorno y sus iguales, obligando al docente
a involucrarse en una tarea donde el resultado no sólo radica en el aprendizaje
del alumno, sino también en el propio, al proyectarse un crecimiento
profesional como condición ineludible y garante de un éxito compartido, en una
sociedad en la que todos aprendamos a aprender. Su aportación más significativa
es la descripción de los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer,
aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser, pilares que, al
desarrollarlos, forjan una sociedad educativa donde “no se deja sin explorar
ninguno de los talentos que, como tesoros, están enterrados en el fondo de cada
persona”
Su relevancia y vigencia
se mantienen hasta la fecha, La educación de calidad se perfila en estas condiciones como un medio
necesario para abrir el horizonte posible hacia una sociedad más equitativa,
justa y democrática, que otorgue a cada uno de sus integrantes, las condiciones
para adquirir y desarrollar sus competencias, hacer uso en el futuro de sus
potencialidades para desempeñarse en un ambiente laboral propicio,
satisfactorio y que potencie un proyecto de vida en sociedad En los primeros seis
años de la década del nuevo milenio, se sentaron las bases para concretar los
postulados de la política educativa mundial. Comunicar y sensibilizar a los
actores educativos en torno a los principios de la Educación Inclusiva, implicó
enormes esfuerzos y un gran compromiso institucional, para crear las
condiciones de un trabajo articulado con los niveles de la Educación Básica y
una garantía del derecho inalienable de la educación de niños, niñas y jóvenes
en edad escolar. En concordancia con dichos planteamientos, a través del Plan Nacional de
Desarrollo 2007-2012, el Gobierno Federal, asume la igualdad de oportunidades como principio
fundamental de la política educativa, de modo que las acciones gubernamentales
colocan la centralidad en el desarrollo humano y el bienestar de las personas.
En lo relativo al ámbito educativo, se pone especial énfasis en la construcción
de escuelas de excelencia o escuelas de “diez”, para lo cual se planteó que el
sistema educativo cumpliera con tres condiciones fundamentales: garantizar el
acceso en todos sus niveles, mejorar su calidad y que los estudiantes “aprendan
a aprender”. El logro de este compromiso asume el fortalecimiento de aspectos
tales como el financiamiento para la Educación Básica, la actualización de los
contenidos curriculares y métodos de
enseñanza, la formación continua de los profesionales de la educación así como la realización
de evaluaciones constantes y confiables del sistema educativo, el
establecimiento de estímulos económicos y técnicos a las mejores escuelas y
maestros, el otorgamiento de una mayor autonomía a las escuelas, promoviendo la
rendición de cuentas y la participación de los padres de familia, los cuales,
al estar vinculados optimizan el logro educativo. En el mismo nivel de
importancia, se asume la igualdad de oportunidades educativas para grupos
vulnerables de la población y la ampliación de la cobertura en los niveles de
preescolar y secundaria. Se aspira a impartir una educación con formación
integral, impulsora de valores democráticos y cívicos, con conciencia por el
cuidado al medio ambiente, con gusto por los deportes, el arte y la lectura.
Para lograrlo, se plantea, como alternativa viable, la organización de escuelas
de Educación Básica con horario ampliado, seguras y sin violencia.
En alineación con el
Plan Nacional de Desarrollo, el Programa Sectorial de Educación 2007-2012 de la
Secretaría de Educación Pública, enfatiza las metas de cobertura y calidad
educativa, de desarrollo tecnológico, de prosperidad y equidad entre regiones,
de competitividad y de transparencia. Presta atención específica a la
articulación de la atención educativa dirigida a la población en situación de
vulnerabilidad, con la expectativa de mejorar los niveles de cobertura y el
logro educativo en estos grupos, independientemente de su condición económica,
social, ideológica, de género, etnia
o región. Elevar la calidad de la educación en el
marco del Programa Sectorial de Educación 2007-2012, constituye el aspecto que
articula las iniciativas para que las alumnas y los alumnos mejoren su nivel de
logro educativo, cuenten con medios para tener acceso a un mayor bienestar y contribuyan
al desarrollo nacional. Para ello, es esencial ampliar las oportunidades educativas
e impulsar la equidad, ofrecer una educación integral que promueva el desarrollo
de sus competencias para la vida, equilibre la formación en valores ciudadanos,
el desarrollo de competencias así como la adquisición de conocimientos y que
favorezca su inserción en la sociedad del conocimiento. El programa también
fomenta una gestión escolar e institucional donde se fortalezca la participación
de los centros escolares en la toma de decisiones y corresponsabilice a los
diferentes actores sociales y educativos, además de promover la seguridad de
todos, la transparencia y la rendición de cuentas. Para alcanzar el propósito
de impulsar una transformación por la calidad educativa y en respuesta a los planteamientos
establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de
Educación, el Gobierno Federal y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación, firmaron la Alianza por la calidad de la educación en mayo de 2008,
misma que sigue vigente hasta la fecha. En ella, se pone de manifiesto la suma
de acuerdos en torno a la construcción de un Sistema Educativo para el Siglo
XXI que responda desde la transformación de la Educación Básica y su articulación
con los niveles de educación inicial, media superior y superior, a los
requerimientos sociales y económicos, a través de una educación de calidad para
todos, sin discriminación. Este desafío pone de manifiesto la necesidad de
promover un cambio profundo en el sistema educativo para hacer de la escuela de
Educación Básica, garantía de justicia y equidad, fundamento de una vida con
oportunidades, en la que sean ejercidas las libertades y se conduzca al
crecimiento y la consolidación de la participación democrática. En la Alianza
por la Calidad de la Educación se definen acciones en torno a la modernización de
los centros escolares, a la profesionalización de los maestros y las
autoridades educativas, al bienestar y desarrollo integral de los alumnos y las
alumnas, a su formación para la vida y el trabajo, así como a la evaluación
para la mejora. Sus implicaciones se hacen latentes en la Reforma Integral de
la Educación Básica, en la implantación de mecanismos nuevos de reclutamiento y
capacitación, en la evaluación y promoción vinculadas al desempeño docente, en
el fomento de mecanismos participativos de gestión escolar, en la ampliación de
para el acceso a la recreación y la cultura como medios que motiven el interés por
aprender y las oportunidades de lograrlo de una manera atractiva, divertida e
integral y en el cuidado de la salud a través de la promoción de mejores prácticas
para la alimentación. Establece también la prospectiva de sumar, en un mediano
plazo, un siguiente nivel a la Educación Básica, que complete la educación
ciudadana de nuestros jóvenes y les dé las mismas oportunidades que ofrecen a
los suyos las naciones más desarrolladas. Sin perder de vista la especificidad
y particularidad de la política educativa de cada una de las instancias referidas,
al finalizar esta primera década del Siglo XXI, es importante advertir cinco
retos educativos a enfrentar con decisión: Reducir las brechas en el acceso a
la Educación Básica y a la capacitación para el trabajo de las alumnas y los
alumnos de los diferentes grupos vulnerables niñas, niños y jóvenes con discapacidad
o con capacidades y aptitudes sobresalientes, los migrantes, los indígenas, los
que viven en condición de calle, las jóvenes embarazadas/madres, los
jornaleros/trabajadores, y personas con VIH/ Sida.
•Resolver los efectos
negativos que desencadena la problemática de la segregación o exclusión de los
alumnos y las alumnas.
•Fortalecer las
competencias profesionales docentes, pues en la práctica docente se encuentra
la clave para apoyar el éxito académico de los alumnos y las alumnas, en
especial, de los pertenecientes a grupos vulnerables.
•Diseñar, aplicar y
mejorar materiales, estrategias y metodologías específicas para las diferentes
necesidades con el fin de apoyar el acceso y la permanencia en la escuela, así como
mejores niveles de logro académico.
•Sensibilizar a la
población en general sobre la necesidad de unir esfuerzos para que los aprendizajes
de las alumnas y los alumnos, sean relevantes respecto al desarrollo individual
pleno y a las demandas de la actualidad Una importante disposición política del
Gobierno Federal fue la promulgación de la Ley General para la Inclusión de la
personas con discapacidad, publicada en el Diario Oficial de la Federación el
30 de mayo del 2011. Esta ley establece las condiciones en las que el Estado debe
promover, proteger y asegurar el pleno ejercicio de los derechos humanos y
libertades fundamentales de las personas con discapacidad, asegurando su plena
inclusión a la sociedad en un marco de respeto, igualdad y equiparación de oportunidades.
Los principios donde se fundamenta esta ley privilegian la equidad, la justicia
social, la igualdad de oportunidades, el respeto a la evolución de las
facultades de los niños y las niñas con discapacidad, junto con su derecho a
preservar la identidad, el respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual,
incluida la libertad de tomar las propias decisiones y la independencia de las
personas. A lo anterior le sumamos la participación e inclusión plena y
efectiva en la sociedad, el respeto por la diferencia y la aceptación de la
discapacidad como parte de la diversidad y la condición humana, la
accesibilidad, la no discriminación, así como la igualdad entre mujeres y
hombres con discapacidad. El artículo 12 de dicha Ley establece que la Secretaría
de Educación Pública promoverá el derecho a la educación de las personas con
discapacidad, prohibiendo cualquier discriminación en planteles, centros
educativos, guarderías o el proveniente del personal docente o administrativo
del Sistema Educativo Nacional. En el artículo 15 de la Ley General para la
Inclusión de las Personas con Discapacidad se afirma que la educación especial
tendrá por objeto, además de lo establecido en la Ley General de Educación, la
formación de la vida independiente y la atención de aquellos sujetos cuyas
condiciones comprenden entre otras, dificultades severas de aprendizaje y de
comportamiento, emocionales, discapacidad múltiple o severa y capacidades y aptitudes
sobresalientes, que les permitan tener un desempeño académico equitativo,
evitando así la desatención, deserción, rezago o discriminación. Bases
conceptuales de la Educación Inclusiva se encuentra en el Modelo Social de la
Discapacidad y en la Perspectiva Socio-cultural del Aprendizaje cuyos
planteamientos sustantivos enfatizan dos imperativos:
1. Modelo Social de la
Discapacidad.
Trascender la mirada de
la discapacidad como una tragedia personal inherente a los sujetos para resituarla
en las diversas barreras -económicas, políticas y sociales- construidas en los contextos,
que acentúan las “deficiencias” y las convierten en “discapacidad”.
“Una incapacidad para
caminar es una deficiencia, mientras que una incapacidad para entrar a un edificio
debido a que la entrada consiste en una serie de escalones, es una discapacidad”.
(Jenny Morris)
2. Perspectiva
Socio-cultural del Aprendizaje.
Concebir al ser humano
como un agente activo en la construcción de su propio aprendizaje. Reconocer
que el aprendizaje es producto de la interacción con los objetos de
conocimiento y con los sujetos, es el resultado de la interacción con factores
de muy diversa índole (tanto sociales, como culturales, familiares y personales).
Asimismo, el aprendizaje se da en un marco sociocultural, lo cual significa que
su construcción es un acto a la vez individual y social, basado en los sentidos
y significados construidos por el sujeto a partir de su experiencia con el mundo,
con otros sujetos y consigo mismo. Bajo estos principios, el aprendizaje es un
proceso constante y permanente a lo largo de la vida. Finalmente, resulta
necesario comprender cómo en el proceso de aprendizaje se ponen en juego una
serie de elementos que lo determinan, limitan o potencian, tales como la
motivación, la emoción, las características del contexto o situación de aprendizaje,
la interacción entre las características del individuo (estilo de aprendizaje,
grado y tipo de apropiación del objeto de conocimiento, entre otros) y el elemento
a ser aprendido
El Acuerdo N° 592 por el
que se establece la Articulación de la Educación Básica
en el marco de la RIEB,
expresa un proceso integral de mejora y cambio, al proyectar un trayecto
formativo para los alumnos y las alumnas, congruente con los fines y propósitos
establecidos en el Artículo 3° de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y en la Ley General de Educación.
El trayecto formativo se
concreta en la organización del Plan de estudios, en los programas y en los estándares
curriculares correspondientes a los niveles de preescolar, primaria y
secundaria.
La perspectiva de la Articulación
de la Educación Básica en el marco de la RIEB, impulsa a la Dirección de Educación
Especial a sumarse a los esfuerzos de implantar una política pública integral
capaz de responder, con oportunidad y pertinencia, a las transformaciones,
necesidades y aspiraciones de las niñas, los niños y los jóvenes de México y de
la sociedad en su conjunto, es decir, a ser parte activa de una política que
orienta el proyecto educativo de las primeras décadas del siglo 21. Como
política educativa, la Articulación de la Educación Básica en el marco de la
RIEB busca ampliar los alcances de la educación y del sistema educativo en términos
de cobertura y calidad, entendida la primera como la universalización de las
oportunidades de acceso, tránsito y egreso de la Educación Básica en
condiciones de equidad y, la segunda, como el desarrollo de procesos de
aprendizaje y de enseñanza en un contexto de estándares curriculares, cuyo valor
sea ampliamente reconocido en el espacio nacional e internacional Es en el Plan
de Estudios 2011. Educación Básica, donde se definen las competencias para la vida,
el perfil de egreso, los aprendizajes esperados así como los estándares curriculares
para cada periodo escolar que orientan la formación de ciudadanos cívicos, democráticos,
críticos, creativos y productivos. Lograr la equidad con calidad como prioridad
del Plan de Estudios 2011. Educación Básica, se fortalece con los siguientes Principios
Pedagógico que lo
orientan:
1. Centrar la atención
en los estudiantes y en sus procesos de aprendizaje.
2. Planificar para
potenciar el aprendizaje
3. Generar ambientes de
aprendizaje.
4. Trabajar en
colaboración para construir el aprendizaje.
5. Poner énfasis en el
desarrollo de competencias, el logro de los Estándares Curriculares y los
aprendizajes esperados.
6. Usar materiales
educativos para favorecer el aprendizaje.
7. Evaluar para
aprender.
8. Favorecer la
inclusión para atender a la diversidad.
9. Incorporar temas de
relevancia social.
10. Renovar el pacto
entre el estudiante, el docente, la familia y la escuela.
11. Reorientar el
liderazgo.
12. La tutoría y la
asesoría académica a la escuela
El perfil de egreso
articula un inventario de rasgos que los
alumnos y las alumnas deberán mostrar al término de la Educación Básica, como
evidencia de la forma para desenvolverse satisfactoriamente en cualquier ámbito
donde decidan continuar su trayecto formativo. Dichos rasgos son el resultado
de una formación que destaca la necesidad de desarrollar competencias para la
vida, en el cual, además de conocimientos y habilidades, se incluya actitudes y
valores para enfrentar con éxito diversas tareas.
Modelo de Atención de
los Servicios de Educación Especial
-Perfil de Egreso de la
Educación Básica
Utiliza el lenguaje
materno oral y escrito para comunicarse con claridad y fluidez e interactuar en
distintos contextos sociales y culturales; además, posee las herramientas
básicas para comunicarse en inglés..
Asume y practica la
interculturalidad como riqueza y forma de convivencia en la diversidad social,
cultural y lingüística.
-Argumenta y razona al
analizar situaciones, identifica
problemas, formula preguntas, emite juicios, propone soluciones, aplica
estrategias y toma decisiones. Valora los razonamientos y la evidencia proporcionados
por otros y puede modificar, en consecuencia, los propios puntos de vista.
-Conoce y valora sus
características y potencialidades como ser humano; sabe trabajar de manera
colectiva; reconoce, respeta y aprecia la diversidad de capacidades en los otros,
y emprende y se esfuerza por lograr proyectos personales o colectivos.
-Busca, selecciona,
analiza, evalúa y utiliza la información proveniente de diversas fuentes. Promueve
y asume el cuidado de la salud y del ambiente, como condiciones que favorecen
un estilo de vida activo y saludable.
-Interpreta y explica
procesos sociales, económicos, financieros, culturales y naturales para tomar
decisiones individuales o colectivas, que favorezcan a todos.
-Aprovecha los recursos
tecnológicos a su alcance como medios para comunicarse,
obtener información y
construir conocimiento.
-Conoce y ejerce los derechos
humanos y los valores que favorecen la vida democrática, actúa con
responsabilidad social y apego a la ley.
-Reconoce diversas
manifestaciones del arte, aprecia la dimensión estética y es capaz de expresarse artísticamente.
Competencias para el aprendizaje.
Para su desarrollo se requiere: habilidad
lectora, integrarse a la cultura escrita, comunicarse en más de una lengua,
habilidades digitales y aprender a aprender.
•Competencias para el manejo de la información.
Su desarrollo requiere: identificar
lo que se necesita saber; aprender a buscar; identificar, evaluar, seleccionar,
organizar y sistematizar información; apropiarse de la información de manera
crítica, utilizar y compartir información con sentido ético.
•Competencias para el manejo de situaciones.
Para su desarrollo se
requiere: enfrentar el riesgo, la incertidumbre, plantear y llevar a buen término
procedimientos; administrar el tiempo, propiciar cambios y afrontar los que se
presenten; tomar decisiones y asumir sus consecuencias; manejar el fracaso, la
frustración y la desilusión; actuar con autonomía en el diseño y desarrollo de proyectos
de vida.
•Competencias para la convivencia.
Su desarrollo requiere:
empatía, relacionarse armónicamente con otros y la naturaleza; ser asertivo; trabajar
de manera colaborativa; tomar acuerdos y negociar con otros; crecer con los
demás; reconocer y valorar la diversidad social, cultural y lingüística.
•Competencias para la vida en sociedad
. Para su desarrollo se requiere:
decidir y actuar con juicio crítico frente a los valores y las normas sociales
y culturales; proceder en favor de la democracia, la libertad, la paz, el
respeto a la legalidad y a los derechos humanos; participar tomando en cuenta
las implicaciones sociales del uso de la tecnología; combatir la discriminación
y el racismo, y conciencia de pertenencia a su cultura, a su país y al mundo
Los campos de formación para la Educación Básica son:
•Lenguaje y comunicación.
•Pensamiento matemático
Exploración y
comprensión del mundo natural y social.
•Desarrollo personal y
para la convivencia
Los estándares curriculares son descriptores de logro y definen aquello que los alumnos y las alumnas
demostrarán al concluir un periodo escolar; sintetizan los aprendizajes esperados
que, en los programas de educación primaria y secundaria, se organizan por
asignatura-grado-bloque, y en educación preescolar por campo formativo-aspecto.
Son equiparables con estándares internacionales y, en conjunto con los
aprendizajes esperados, constituyen referentes para evaluaciones nacionales e
internacionales que sirvan para conocer el avance de los estudiantes durante su
tránsito por la Educación Básica, asumiendo la complejidad y gradualidad de los
aprendizajes.
Los aprendizajes
esperados
Son indicadores de logro
que, en términos de la temporalidad establecida en los programas de estudio,
definen lo que se espera de cada alumno en términos de saber, saber hacer y
saber ser; además, le dan concreción al trabajo docente al hacer constatable lo
que los estudiantes logran, y constituyen un referente para la planificación y la
evaluación en el aula
CAM
El Centro de
Atención Múltiple es un servicio escolarizado de la Dirección de Educación
Especial donde se ofrece Educación Inicial y Básica (preescolar, primaria y
secundaria) de calidad a niñas, niños y jóvenes con discapacidad, discapacidad
múltiple o trastornos graves del desarrollo, condiciones que dificultan su
ingreso en escuelas regulares. Así mismo ofrece formación para la vida y el
trabajo para alumnos y alumnas de 15 a 22 años de edad con discapacidad.
La
atención educativa se enfoca a eliminar o reducir las barreras para el
aprendizaje y la participación que se presentan en los contextos escolar,
áulico, socio-familiar y laboral, para posibilitar el desarrollo de las
competencias que satisfagan las necesidades básicas de aprendizaje de esta
población, les permitan ser independientes y mejorar su calidad de vida.
La atención educativa en el CAM
está dirigida a las alumnas y los alumnos con discapacidad intelectual, visual
(ceguera, baja visión), auditiva (sordera, hipoacusia) o motriz, discapacidad
múltiple o trastornos graves del desarrollo que enfrentan, en los contextos educativos
-escolar, áulico y socio-familiar-, barreras para el aprendizaje y la
participación, por lo cual necesitan de recursos especializados de manera temporal
o permanente. Se atiende a niños, niñas y jóvenes todavía no incluidos en las
escuelas de educación regular, para proporcionarles una atención educativa
pertinente y los apoyos específicos que les permitan participar plenamente y
continuar su proceso de aprendizaje a lo largo de la vida.
USAER
El Modelo
de Atención de los Servicios de Educación Especial, concibe a la USAER
como: La instancia técnico operativa
de Educación Especial ubicada en espacios físicos de educación regular, que
proporciona apoyos técnicos, metodológicos y conceptuales en escuelas de
educación básica mediante el trabajo de un colectivo interdisciplinario de
profesionales. Dichos apoyos están orientados al desarrollo de escuelas y aulas
inclusivas mediante el énfasis en la disminución o eliminación de las barreras
para el aprendizaje y la participación que se generan en los contextos.
Su
razón de ser y su quehacer se sintetizan en garantizar, corresponsablemente con
la escuela regular, el derecho de todos los alumnos y las alumnas a recibir una
educación de calidad, prestando especial atención a la población con
discapacidad y a aquéllos en riesgo de ser excluidos, marginados o de abandonar
su proceso de escolarización, por falta de adecuación de los contextos a sus
necesidades de aprendizaje.
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